sábado, enero 17, 2009

Hablemos Chino:

El Proyecto de CHINATOWN


El Barrio Chino fue una propuesta de GMR, Oficina de la Ciudad, el estudio de diseño urbano y arquitectónico que comparto con Pablo Morel y Luis Guzmán, con la colaboración de Roger Raffa, cuando nos contratara el Ayuntamiento del Distrito Nacional, hace 4 años, para desarrollar lo que llamamos el Paseo Comercial Duarte partiendo del concepto de diseñar un centro comercial abierto como si fuese un “mall’, un poco devolviendo la pelota a los centros comerciales cerrados que tratan, infructuosamente, de remedar el espacio público abierto.

La Oficina de la Ciudad entendió que había que reconocer ese espacio de cuatro cuadras entre la Av. Mella y la Av. México, donde se han instalado desde hace años un buen grupo de comercios de nacionales chinos; así las cosas planteamos que el único tramo del Paseo Comercial Duarte que tendría el pavimento de la calle de adoquines, fuese ese tramo de la avenida de manera que los chinos pudieran desplegar toda su parafernalia tradicional y milenaria en las fechas de sus festividades. Nunca se pensó en peatonizar el tramo.

El asunto de los parqueos – como el de colocar bancos a todo lo largo del Paseo Comercial Duarte – fue peleado por nuestra oficina y finalmente se impuso el criterio -¡oh Barcelona de mis lamentos!- de no colocar asientos, porque podrían ser secuestrados por buhoneros, ni permitir parqueos en la vía, porque se construiría un gran estacionamiento debajo del hoy remozado parque Enriquillo.

Posteriormente otras oficinas desarrollan los detalles del Barrio Chino, la Fundación Flor para Todos nunca respondió la propuesta de plan de manejo que le propuso GMR, Oficina de la Ciudad a solicitud de la fundación, a pesar, lo que tampoco han reconocido, de que le suministramos la base de datos arquitectónicos para el trabajo, un poco a lo Disney World, que se les preparara en el desaparecido CONAU.

Sin embargo el tramo de la Duarte que corresponde al Barrio Chino, ha sido la única zona donde los criterios que desarrollamos para todo el Paseo Comercial, como la incorporación de arte público y la arborización, ha sido respetada, el resto de la Duarte, se construyó sin siquiera la supervisión de nuestra oficina y cambiando algunos criterios y materiales.

Imagen tomada del blog de la Fundación Flor para Todos, Inc.

Con respecto al impasse actual con el asunto de los parqueos quiero publicar lo que le dije al Sindico Salcedo en una reunión que sostuvimos para otros asuntos y en la que estaban presentes el Arq. Cristóbal Valdéz y el Secretario del Ayuntamiento , Domingo Contreras, en aquella ocasión al preguntar el Sindico nuestra opinión sobre el asunto le dije que entendía que debía negociarse con los comerciantes del Barrio Chino, pues aunque se planteó desde el principio el concepto de no permitir parqueos en la vía esa disposición estaba sujeta a una oferta de parqueos públicos que aun no existe, le decía además, que ese tramo de la Duarte no tiene un gran volumen de tránsito y que eso se demostró porque cuando se permitieron los parqueos no hubo ningún problema en la zona, entiendo, continué diciendo, que el Ayuntamiento puede acordar cobrar una cuota por los parqueos y crear un fondo para invertir en la zona y podría experimentarse inclusive con parquímetros; finalmente le recomendaba que el Ayuntamiento sobre todo debía ser coherente con sus decisiones pues no era correcto que se fuera tan estricto en el Barrio Chino y a 200 metros calle arriba, los guagüeros hicieran lo que les daba la gana y el Ayuntamiento no tomaba carta en el asunto.

Duarte con París, foto de Juan Eduardo Almonte.

Estas mismas ideas las expuse en un coloquio organizado por Rosita Ng en el cual participaron además Emilio Brea, Amparo Chantada, José Chez Checo y Amado Hasbún entre otros, que se celebró esta semana en un restaurante chino del barrio de los chinos (populares y nacionalistas) que han hecho exitoso un espacio que estaba perdido en los umbrales de la Ciudad Colonial.

OR


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Considero que atendiendo a estas ideas el sindico debe tomar cartas en el asunto;y tomar el ideal del arquitecto Rancier que es quien más a estudiado el concepto urbanó.

cimarron dijo...

Acostubro a ir al Barrio Chino, una y dos veces a la semana. Compro semillas de cajuil, en la Santomé, y almuerzo en la Duarte. No tengo carro pero creo, ademas del parqueo, que es necesario, debería el barrio chino tener una animación, desde la perspectiva de la tradicicon cultural china, y la integracion de la dominicanidad "achinada".

Darío Solano

cimarron dijo...

Acostumbro ir al Barrio Chino, una y dos veces a la semana. Compro semillas de cajuil, en la Santomé, y almuerzo en la Duarte. No tengo carro pero creo, ademas del parqueo, que es necesario, debería el barrio chino tener una animación, desde la perspectiva de la tradicicon cultural china, y la integracion de la dominicanidad "achinada".

Tulio José Mateo dijo...

La idea del Barrio Chino fue una iniciativa interesante, pero qué pasa? Hay algo que queda como un claro maco en todo ese proceso: el que la Fundación Flor para Todos no respondió nunca.

Las negociaciones debieron darse desde un principio, y directamente entre el Ayuntamiento -quien debía conocer el proyecto- y los negociantes y otros afectados.

Al final, esa idea de cobrar los parqueos es lo más sencillo -sea manual o vía parquímetro, y hasta la había discutido también con Toussaint Jiménez, un compañero... porque de que hay problema con el estacionamiento lo hay.

Sin embargo, el problema debería ser tomado como modelo experimental y buscar algo con qué arrastrar inclusivamente la zona de los guagueros en el proceso organizativo.