lunes, diciembre 30, 2013

El año en que perdimos y recordamos.


El año en que perdimos y recordamos.

Este año que concluye perdimos mucho, por lo que debemos recordar también mucho.
Apenas al tercer mes arrollan a Segre que caminaba por Niteroi  en Rio de Janeiro y a mitad de año se nos fue una de las mujeres mas valientes que hemos conocidos: Clara Leyla Alfonso , periodista de fuste, emprendedora , compañera y madre y en Puerto Rico, con un día de por medio,  como apuntara Plácido en su comentario “ yo también perdí dos amigos” en el que me señalaba con toda su elegancia y cariño, mi inexcusable olvido, partió el talentoso Luis Flores, quien cuando le enviara la foto que nos tomara Cesarito en 1990 con Emilio y Plácido frente a la entonces Galería de Arte Moderno, me dijo, al darme las gracias (“no tenia fotos con Plácido”) que no sabia que yo lo estimaba tanto.
Las artes plásticas también han tenido sus grandes perdidas este año, Domingo Liz, uno de los grandes de la plástica dominicana, mi profesor de Artístico y Modelado en la UASD de los 70, que vivía en una espléndida casa a orillas del Ozama, partió hace meses ( la Bienal de Artes Visuales se dedicó a Domingo) y súbitamente este viernes de fin de año, muere en Berlín Fernando Ureña Rib, gran pintor , critico e intelectual, el hermano de Edgar y de Pedro.
En Puerto Rico el entrañable  Emilio Martinez pierde su padre y al final, en este diciembre se fueron la madre y el tio-padre de Constantinos y la madre de  Jaime, compañeros en las lides académicas desde esa UNPHU de mis amores, y producto de las necedades burocráticas de algún oscuro funcionario de Medio Ambiente, un infarto, “ como del rayo”, se llevó a  Erwin, profesor, amigo y cómplice.

Ciertamente perdimos mucho y ciertamente tenemos mucho que recordar. 
Esperemos  el  2014 no sólo con el recuerdo si no también con la esperanza!
OR

Amanecer de Navidad 2013. Villas del Mar, Juan Dolio. OR
Feliz 2014!

jueves, diciembre 19, 2013

Erwin Rafael Cott Creus. 1936-2013


Erwin Rafael Cott Creus
1936-2013
Erwin Rafael Cott Creus
In Memoriam



A Erwin lo conocí en las aulas de la Escuela de Arquitectura de la UASD en 1973 0 74; él impartía la cátedra de Interiores y yo era estudiante. En aquel entonces nos puso a trabajar con la metodología del “cubo de funciones”  a partir de la demanda ergonómica de espacios; debíamos hacer una análisis de cada función que se realizaba en un espacio. Al final Erwin calificaba de manera criptica y en varias ocasiones discutimos al respecto. Al pasar los años,  en 1981, lo invitamos a participar en la primera actividad que realiza el Grupo Nuevarquitectura, el Ciclo e Conferencias y Exposición de Arquitectura que dedicamos a Manolito Baquero que titulamos Arquitectura Contemporánea en la República Dominicana; a partir de ahí se fue tejiendo una solida amistad, entre discusiones y reuniones, que mantuvimos, cada vez mas fuerte, hasta este aciago dia de su partida.
Erwin tuvo un carácter fuerte, a veces muy manipulador, pero siempre te abordaba de frente; fue una especie de mentor en el que encontré soporte siempre que lo necesitaba, su energía parecia inagotable y siempre tenia un nuevo proyecto entre manos.
De una creatividad extraordinaria, fue un gran pintor y siempre hacia la anécdota de cómo sobrevivio un tiempo en Italia pintando pañuelos para una tienda. Su ultima exposición realizada en la Quinta Dominica en el 2008, reunio una excelente colección de pinturas y dibujo, y aun muchos arquitectos se acuerdan – me lo recordaba hoy Diana Martinez- de aquel dibujo del fachada de la Catedral de Santo Domingo que sirvió de imagen a uno de los seminarios del ICOMOS.
Con Silvia Arango, Miguel Angel Roca y Ricardo Legorreta en la V Bienal de Arquitectura de Santo Domingo. Foto Victor Durán.
Gremialista convencido, fue uno de los primeros presidentes del Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores –CODIA- y el primer presidente de la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana, desde donde realizó una ingente labor a favor de los arquitectos dominicanos y rescató, en mas de una ocasión, la propiedad del Pabellón de Venezuela donado por el Gobierno Venezolano al Grupo Nuevarquitectura quien a su vez invitara a la SARD a participar del local.
La desgracia le dio duro mas de una vez y siempre encontraba motivos para seguir; espero que ese legado lo puedan recoger sus hijos, sobre todo a los que conozco Erwincito y Bebeto.
Hoy me siento triste, por la partida de un amigo que me demostró su cariño y que me animaba cada vez que se me enredaba la pena y la nostalgia, que me apuró a replantearme la vida y que nunca bajó la guardia.
Hoy Kim Sanchez me dijo cuando comentábamos la ida de nuestro amigo “ Se fue peleando, como el era!” Quiero recordarlo asi.
Omar



De JED
Quiero compartir  este correo de Jose Enrique Delmonte.

Esto me lo entregó Cott, con los ojos llorosos, la noche de su homenaje en Doce trayectorias y un camino, el 12 de mayo de 2013:

"Quiero hablar con las últimas estrellas,
ahora, elevado en este monte humano
Sólo estoy con la noche compañera
y un corazón gastado por los años.
Llegué de lejos a estas soledades,
tengo derecho al sueño soberano
a descansar con los ojos abiertos,
entre los ojos de los fatigados.
Y mientras duerme el hombre en su tribu
cuando todos los ojos se cerraron,
los pueblos sumergidos en la noche,
el cielo de rosales estrellados,
dejo que el tiempo corra por mi cara
como aire oscuro o corazón mojado
y veo lo que viene y lo que nace,
y los dolores que fueron derrotados.
Es tan fácil la luz y no se hallaba
el destino parecía tan lejano
estuvo siempre tan cerca la razón,
nosotros éramos los extraviados."

Erwin Cott Creus (1936-2013). In memoriam. Doce trayectorias y un camino. 12 de mayo de 2010. Fundacion Erwin Walter Palm

sábado, septiembre 21, 2013

TALLER TOTAL


A mediados de los años 9O, Pablo Morel y yo, decidimos hacer una actividad que redefinió en ese momento la escuela de Arquitectura de UNIBE, de la cual era Director, le llamamos Taller Total y se trabajo una zona de Ciudad Nueva. Los resultados fueron magníficos y los trabajos que produjeron aquel grupo de entusiastas estudiantes- hoy exitosos profesionales- ( Adelina Leira, Patricia-La Sierva_ Nuñez, Yelhidá Lora, Christian Ricart, Steven Sánchez,  Denisse Holguin, María Elisa Rodriguez, Kenia Miranda, Diógenes Brito , entre otros) culminó con una especie de Manifiesto que firmamos como escuela.
Ahora mas de 15 años después, con el vacío inmenso de Pablo y esta vez desde la Facultad de Arquitectura y Artes , tratamos de redefinir la Escuela de Arquitectura y Urbanismo y, una decision interesante, la Escuela de Diseño, con un nuevo Taller Total UNPHU 2013.
OR


Taller Total UNPHU 2013.
La recomposición de una Escuela.

Introducción
Uno de los objetivos de la Facultad de Arquitectura y Artes es la de crear un cuerpo teórico que defina la filosofía de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo, esto es construir el marco teórico a de la Escuela a partir de la relación entre la arquitectura y la ciudad, que ha sido uno de las características de la EAU-UNPHU.
Una de las metas a alcanzar para lograr esta definición programática es cohesionar las Escuelas alrededor de un ethos[1] identificable y unificador.
Un diagnóstico rápido de la EAU nos muestra una Escuela que no hace efectiva la integración de sus componentes: a saber, estudiantes, cuerpo docente y administración, lo que se manifiesta en lo que algunos miembros del cuerpo docente han llamado “individualismo” y no integración ni del cuerpo docente, ni de los estudiantes alrededor de una filosofía clara de enseñanza-aprendizaje de la Arquitectura y el Urbanismo.
Habría que realizar una acción que galvanizara el ethos que nos define, que reuniera de nuevo las partes de la Escuela en un conjunto coherente y esa acción debe hacerse desde el área de Diseño que es la asignatura que vertebra la carrera.
Para logra este objetivo se plantea el TALLER TOTAL



Objetivo General
Realizar una actividad desde la Cátedra de Diseño que galvanice la Escuela y que defina el ethos Ciudad-Ciudad-Creatividad que ha identificado la EAU-UNPHU.

Objetivos Específicos
·      Lograr la cohesión de la Escuela a través de un ejercicio que involucre todos los actores.
·      Lograr que se cree un espíritu de Escuela entre los estudiantes y profesores que defina el perfil del Arquitecto UNPHU.
·      Lograr la integración de equipos de diferentes niveles trabajando en el mismo tema.
·      Producir diferentes soluciones del Tema a trabajar.
·      Presentar estas soluciones en una exposición  de los trabajos.

Taller Total
El Taller Total consiste en un ejercicio de Diseño  de dos semana de duración donde todos los niveles de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la UNPHU, se abocan a trabajar el mismo tema planteado a escala urbana, con la intención de provocar una sinergia entre todos los grupos de diseño.
Metodología
El abordaje del tema se hará de acuerdo a los tres ciclos de enseñanza-aprendizaje que se desarrollan en la escuela:
El Ciclo Introductorio ( Diseños I, II y III) trabajarían con la escala de la unidad tipo habitacional.
El Ciclo Básico (  Diseño IV, V y VI) trabajarían con las unidades de servicios urbanos ( Iglesias, centros comunitarios…) y edificios habitacionales.
El Ciclo Profesional ( Diseños VII, VIII, IX, X y XI) trabajarían el conjunto completo.

Se trabajará en sesiones de 9:00 AM a 8:00 PM y si es necesario se trabajará el fin de semana.
El taller se iniciaría con una conferencia sobre la metodología de diseño que daría inicio a un ciclo de conferencia a desarrollarse durante el Taller Total.
Durante el desarrollo del TT se realizaran sesiones de critica de los trabajos realizados por los diferentes grupos, estas sesiones se harán con la participación de Arquitectos Invitados.


[1] Entendido como el “carácter” o ideología  que define una institución o comunidad.






Taller Total: Conversatorio
Cristóbal Valdéz, Gustavo Moré, José Antonio Choy , invitados
José Antonio Constanzo, Omar Rancier, FAA-EAU UNPHU

Cristóbal Valdéz se dirige a los estudiantes. Foto OR.

El viernes 20 de septiembre a las 5:00 PM se realizó el Conversatorio en el que participaron como invitados los Arquitectos Cristóbal Valdéz, Gustavo Moré y Jose Antonio Choy, cubano y de la Facultad de Arquitectura y Artes, el Director de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo, José Antonio Constanzo y Omar Rancier, Decano.
La actividad se realizó dentro del evento del Taller Total y consistió en unas charlas informales con los estudiantes en las cuales se habló de la ciudad , de la arquitectura y de la relación  entre ambas.

Cristóbal Valdéz y Cuquito Moré, al fondo los José Antonio’s, Choy y Constanzo.

Cristóbal Valdéz planteó el tema de que toda ciudad en sus inicios ha sido una “Barquita”, haciendo alusión al tema del Taller Total y refiriendose al hecho de que cualquier asentamiento informal tiene el germen de la ciudad implícito. Y relató como Andrés Duany cambio su manera de pensar la ciudad cuando conoció los barrios marginales de Santo Domingo , cambio que dejo escrito en su libro The New Civic Art.
Cuquito Moré cuestionó a los estudiantes hasta hacerlos comprender que la ciudad es mas que sus viviendas y edificios , es infraestructura, economía y realidad social.




Intervención de Choy. 

Choy habló de una Habana que a pesar de no tener barrios marginales como los nuestros, tiene una pobreza que él llamó “endogena’, que se esconde en las edificaciones deterioradas pero que no fue permeada por la cultura sovietica, a pesar del impacto de los sistemas sovieticos de prefabricados en la construccion cubana revolucionaria.


Constanzo se dirige a los estudiantes.
Constanzo llamó la atención sobre la sensibilidad social que hay que desarrollar para abordar el tema de los barrios populares y yo terminé recordando  dos anécdotas sobre la visita que hicimos al barrio de La Ciénaga en 1991 durante el seminario “ Por un Mejoramiento Posible” organizado por Ciudad Alternativa y la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la UNPHU y donde participaron las escuelas de arquitectura del Politecnico de Milán, la Universidad Central de Colombia, la Universidad de Puerto Rico, Unibe, la PUCMM, la UASD y la UNPHU.


Dibujos realizados por Aquiles Azar hijo, en ese momento estudiante de arquitectura de UNIBE, en el seminario taller “ Por un Mejoramiento Posible” organizado por Ciudad Alternativa en la UNPHU en 1991.

Durante aquella memorable visita le preguntamos a un anciano que había sido “reubicado” en Las Caobas, sin transporte y sin servicios en aquellos años y había regresado a La Ciénaga, por qué había regresado a La Ciénaga y nos contestó “ porque por donde quiera que salgo, caigo en la ciudad”.
En otro momento un jovencito de La Ciénaga nos emplazó diciendonos “ Por qué cada vez que ustedes hablan de nuestro barrio lo llaman “desordenado’. No será que nosotros tenemos otro tipo de “orden”?
Fue una jornada memorable, fue el TALLER TOTAL 


Taller Total.

Antonio Segundo Imbert, quien le ha dado un apoyo sostenido al Taller, saca una foto a los estudiantes.
Fotos OR



jueves, agosto 15, 2013

2013, “me callo por pudor”

Miguel D. Mena, el hijo de Gabina, es uno de los pensadores de la ciudad de Santo Domingo mas lúcido y desde esa lucidez ha construído algunas de las lecturas de la ciudad mas memorables. En esta ocasión publicamos uno de esos desahogos a que nos tiene acostumbrado desde su-- iba a escribir autoexilio, pero no se si sea correcto el término.
Lo cierto es que Miguel, el Hijo de Gabina, describe de una manera brillante el estado de la sociedad- o suciedad- del país dominicano, como el gusta decir. Un texto para pensar 
OR
2013, “me callo por pudor
Miguel D. Mena
Miguel D. Mena en el curso"Mirar Santo Domingo" realizado en la Facultad de Arquitectura y Artes de la UNPHU en el 2009. Foto OR

En nuestro país hay mayor pasión por los muertos que por los vivos. Los vivos, por su parte, se hacen los muertos. Todo es efemérides, celebración de esto y lo otro, mientras el racismo se asienta definitivamente en nuestras neuronas, las ciudades se desploman ante la corrupción de las autoridades, y "la patria" no es más que un menú, tres colores, y lo que te ofrecen en la pantalla.

La doble moral es la moral. Santo Domingo cumple más de 500 años de existencia y Santo Domingo es una isla dentro de la isla, rodeada de ruinas, comenzando por el malecón –que es muestra palmaria de la “no ciudad”, con ruinas desde Montesinos hasta Haina –y acabando por ese Norte en el que no nos reconocemos pero que “no existe” para nadie.
Cartel promocional del segundo curso “Mirar Santo Domingo” impartido en la Facultad de Arquitectura y Artes de la UNPHU. OR


Si no estás en los clanes y las logias y los grupos, si no mantienes tu grupo en base a elogios –“ah, qué buen poema escribes”, ¡ah, dame la fórmula para rebajar!, “ay, muchas gracias por tu whatsapp desde Aspen, te quedó muy bonita la foto en la nieve!-, estamos condenados al ostracismo.

Nuestra nueva clase media no es más que la síntesis de la vieja burguesía destronada y los nuevos chopos emergentes –vaya la cacofonía-. Los chopos, ah, ese es otro capítulo aparte, porque alguna vez tendremos que salir de los funcionalistas gringos y los estructuralistas franceses para subrayar la importancia del concepto, pero espérenme, que todavía no me pongo viejo, o eso es lo que yo quiero creerme.

Cuando me dicen que nos juntemos para tomar “un vinito” las tripas se me deshacen, no por el “vinito” sino por las ganas de tomar lo que más que gusta en la Isla, aparte del mabí, el jugo de zapote con leche K y el dulce de tomate: agua, simplemente agua… AGUA….

Si las autoridades en vez de dedicar millones para las reinas de belleza y los atletas de "alta competición" lo invirtieran en las escuelas rurales, otro gallo cantaría.

 Cuando veo la medalla de oro de Félix Sánchez me pregunto cuántos millones costó y si vale la pena estar en “el mismo trayecto del sol” a ese costo. Pienso en la India, en VietNam, países grandísimos, con decenios sin ganar medalla alguna en deporte alguno, a pesar de los millones y millones y millones de habitantes. ¿Es que somos más deportivos los dominicanos? ¿Es que estamos condenados a las proezas, a las maravillas, a ser los primados en el Hemisferio y hasta en el mismo cosmos? Quién sabe.

En algún momento "tendremos" que pensar tantas cosas. Por ejemplo, en ese Súper Monstruo que es la UASD, uno de los mayores chupa-sangres nacionales, devorador de uno de los pulmones de la ciudad, laboratorio de todos los males políticos que nos han acontecido desde 1966, donde la Feria de las Yipetas generan más interés por parte de los profesores que la creación de revistas o la organización de seminarios, por no hablar de conferencias o congresos, porque eso está muy pero muy lejos, uao... Y de los estudiantes ni hablar, protestando fieramente porque podrían subir veinte pesos los créditos o diez pesos la comida del comedor, pero no importándoles que construyan edificios horrorosos, infuncionales, como la misma Biblioteca Pedro Mir o la Facultad de Artes, eso, sin contar las decenas de árboles derribados por razones de parqueo.

Y los dominicanitos que están, que estamos fuera, mientras tanto, entre nostalgias y sabelotodismos, con pasiones fat-free y organics, viendo como una soga lo que puede ser un ancla, sin voluntades de ser y hacer cosas, you know, pero mejor callo, me callaré, “la palabra es de ustedes, me callo por pudor”, como canta Pablo Milanés en la “Canción de la columna juvenil del centenario”…

“Cuando a las once el sol parte el centro del honor, 
Cuando consignas y metas piden su paredón, 
Cuando de oscuro a oscuro conversan con la acción, 
La palabra es de ustedes me callo por pudor.”

domingo, agosto 04, 2013

Santo Domingo, año DXV....





Hace mas de  cinco siglos se funda la ciudad de Santo Domingo, y PeNéLopE celebra este aniversario con dos escritos sobre el tema. Una reproducción de un escrito nuestro que apareciera esta semana en DiarioLibre, gracias a los buenos oficios de Inés Aispún; y Emilio Brea relata su primer encuentro con la ciudad en un escrito nostálgico y autobiográfico que nos hiciera llegar via correo electrónico. 

Al final de mi escrito, una descarga existencial mas que otra cosa, cito a un grupo de amigos que aman y sufren la ciudad, y al revisarlo encuentro que se me quedaron muchos y a esos les dedico este post de PeNéLopE, al Profesor Gautier- Doi- y al Profesor Espaillat Nanita - Polín- a quiénes agradezco profundamente el haberme enseñado la pasion por la ciudad y la arquitectura; a Pablo Morel, por todo; a Luis Guzmán por contagiarme su locura, a Linda, Juan , Maura por ser cómplices en el amar esta ciudad... 



OR

La insoportable levedad Urbana.
A propósito del aniversario de Santo Domingo.

Sobre el titulo de este articulo, en una conversación con Cuquito y Andrés Mignucci, ese puertorriqueño esencial cuyo ultimo libro comentaré en este mismo espacio próximamente, Cuquito me sugeria que mas que “insoportable levedad” debiera llamarle “insoportable pesadéz” y ciertamente pudiera leerse asi tambien, por lo que, y ya dentro de los 50 años de “Rayuela” de Córtazar, invito a los lectores a que lo lean de las dos formas.

OR


Dibujos tomados del libro de René Sánchez Córdova “ Santo Domingo 1496-1991"


Hace unos 515 o 516 años (que los historiadores no se ponen de acuerdo)  se funda en la costa sur de la Isla de la Española la ciudad de Santo Domingo. Parece irónico que su fundación fuera, como dice el padre Rubio, un acto de amor, que produjo entre otras cosas la ciudad y el primer mestizo de América. La ironía reside en que aquel acto de amor entre Miguel y Catalina, se haya transformado a la vuelta de cinco siglos en un espacio agresivo y cargado de una amalgamada población que mas que vivir ese espacio lo sufre cotidianamente.
Si Milán Kundera, reconoció como insoportable la levedad del ser, en esa búsqueda existencial que convirtió en novela, Santo Domingo ha desarrollado una levedad urbana también insoportable en su búsqueda de una identidad que cada vez más se desvanece.
El esponjamiento de la ciudad con túneles gaseados  y elevados goteantes, viaductos e inútiles puentes peatonales, han cargado la ciudad de una levedad mas pesada que leve y mas costosa que funcional.
Esta levedad urbana, pesada e insoportable, tiene a imponerse cotidianamente al uso de millones de dolientes e impone un programa existencial  que arrastra la pesadez del pecado original que los políticos que han administrado este espacio mágico, lúdico, leve  e insoportable que es Santo Domingo, exhiben impúdicamente.
La insoportable levedad urbana ha sido producto de años de mala practica en la gestión urbana y en el diseño de la ciudad donde las autoridades se han hecho cómplice de promotores que solo ven la ciudad como un capital extendido para hacer dinero a costa de la propia ciudad y sus ciudadanos, donde los ingenieros viales solo conciben el espacio publico como una reserva para ampliar las avenidas o disponer estaciones variopintas, donde el ciudadano se siente amenazado y confundido y donde las autoridades clausuran plazas por años sin pestañar si quiera.
No obstante, la ciudad está ahí, cinco siglos y sigue de pie, con lugares únicos y un inmenso rio y otro inmenso rio y otro, con unos barrios populares trepidantes de vida y actividad, con Gascue moribundo, vago recuerdo del barrio de la burguesía comercial que fuera,  infectado de una torritis aguda, con San Carlos, primer poblado extramuros, Villa Francisca, encaramada sobre las colinas de Galindo que aun llora sus vírgenes, con el Malecón tosiendo sus camiones y recibiendo cada mañana los tórridos rayos del astro rey y las brisas limpiadoras que permiten a la ciudad respirar, con los barrios depauperados  e insalubres que muestran orgullosamente sus cicatrices y su orden otro desde las orillas de los ríos.
Dibujos del libro de René Sánchez Córdova

Ahí están los ensanches Naco, Piantini, convertidos por la alquimia urbana en un polígono central que centra, en su propia e insoportable levedad, todo lo que no debe hacerse, producto de la carencia de gestión y de la ingravidez política. Y mas allá hacia el norte están Arroyo Hondo entre el viejo y el nuevo y sus ínfulas de barrio bien, Los Ríos y sus mansiones separados por la gran cañada del zoológico del mas que popular sector de Cristo Rey, especie de excrecencia de las villas pericentrales ( neologismo urbano propuesto por Cesar Pérez)de Villa Juana y Villa Consuelo.
El Millón al oeste apunta a barrio de la clase media balaguerista y cruzando el Isabela, ya perdido su aroma a chicharrón, desplazado por los trepidares metálicos de un metro que se hunde en la parte rica y emerge cual Leviatán en la parte pobre, Villa Mella.
El Ozama limita el ensanche con su nombre y al norte el barrio de los negros Mina, llega húmedo a La Barquita.
Ahí sigue la ciudad que ha sido desmebrada en ocho demarcaciones diferentes que solo han traído mas confusiones y carencias… y mas puestos clientelares.
Origen y destino todo esto, acunada entre el Ozama y el Mar de los Indios Caribe, encontramos  La Ciudad Colonial de Santo Domingo, destacando su belleza entre tanta y tan insoportable levedad urbana, con sus espléndidos monumentos y su arquitectura simple y llana , construyendo espacios verdaderamente mágicos, plazas de una calidad tan y tan sencillas que las hacen maravillosas. Ciudad de piedra y argamasa, de madera y de bloques de hormigón, de vidrio y metales y sobre todo de amor y de lugares amorosos: El Conde. El parque Colon, las escalinatas del Conde, la plaza España, el parque Duarte…
Y velando por la ciudad aquellos que la aman y la han amado: Osvaldo, Moncito, Guillermo, Caro, Ruiz Castillo, Nani y Don Billie, los Manolitos, Gay, Leonte… y sufriendo por la misma, Pérez Montás, Prisco, Don Víctor, Erwin, Pla, Tobi, PJ, Pablob, Cuquito, Emilio, José Enrique…
Feliz Aniversario Santo Domingo, que tu levedad urbana se vuelva magia!
Omar Rancier.




DIA DEL URBANISMO DOMINICANO

La mañana temprano en que por primera vez la vi, con apenas cinco años cumplidos y sin comparación alguna que no fuera la de mi procedencia, la capital me pareció extrañamente pueblerina. Nada impactante que no fuera el fuerte olor a café y las imágenes casi cinematográficas de aquel aeropuerto situado al lateral derecho de la carretera o avenida, si se venía ingresando desde el Cibao, como veníamos dentro del suntuoso carro público de Pichardito.
Aeropuerto Generals Andrews. Imagen tomada de Imagenes de Nuestra Historia.
Luego con el tiempo supe que el General Andrews estaba donde ahora está Rehabilitación, al borde la Av. San Martín, justo en la esquina de la calle Barahona, donde siempre ha funcionado una cafetería que se llama “la cafetera”.
En aquel viaje imborrable, mi padre me había despertado para que viera los aviones, por lo que deduzco que por eso pasamos tan despacio por el frente del aeródromo. Mi madre me contó mucho tiempo después, que mirando pregunté “¿Dónde vive Trujillo?”.
Viajábamos desde San Francisco de Macorís y aunque no lo sabía, mi padre tenía cita médica. Mi madre le acompañaba. Habíamos dejado a mi hermana Teresa, con apenas un año de nacida, a cargo de alguna de las tías, que para entonces eran numerosas. El año 1956 tenía días de haber empezado. Si hacía frío, no es ahora parte de mis recuerdos. Pero por supuesto que viajamos abrigados. La salida fue de madrugada y con dos paradas obligadas (Bonao y La Cumbre), la mañana nos sorprendió antes de entrar a “Ciudad Trujillo”.

La Feria, 1956. tomada de la revista Life.  A la derecha el pabellón circular del desaparecido edificio que ocupara la incendiada Secretaria de Agricultura

Nos bajamos del carro en la Martín Pucchi (en el barrio San Juan Bosco) donde vivía Tío Fello. Momentos después me llevaron a ver dónde vivía Trujillo. El Palacio me pareció irreal. Pero las casas de los alrededores me deben haber impactado por su grandiosidad. Así fui descubriendo la ciudad capital. Las calles asfaltadas y los “tantos” carros cautivaron mi atención. No podría saber cuándo fue, pero un día me vi en La Feria. Probablemente alguna fecha del fin de semana considerando que viajáramos viernes. Entonces sí que quedé boquiabierto. Ni siquiera en el cine había visto nada igual (entonces solo me dejaban ir a ver vaqueradas al matinee del domingo). Mi madre no me soltaba las manos. Creo que anduvimos por todo lo posible y almorzamos en un restaurante que me llamó la atención porque lo debo haber asociado (formalmente) a un platillo volador. Era redondo y el techo abovedado, totalmente rodeado de ventanales de cristal y climatizado. Estaba en el lateral sureste del incendiado edificio donde funcionara Agricultura hasta 1995.
Cuando llegaba la noche me recuerdo caminando por la que ahora reconozco que es la Av. Independencia, ya dentro del ámbito de la barriada tradicional que lindaba con la urbanización La Primavera. Mi padre interceptó de mala manera al conductor de un carrito de concho que bajaba desde el norte y lo abordamos mientras el chofer medio protestaba porque estaba fuera de servicio o algo así. Debo haber llegado dormido a la Martín Puchi.
Así conocí la capital (o, realmente, una parte de ella). Han pasado ya 57 años. Mi padre murió dos años más tarde… Y lo que si recuerdo es que cuando pasaron once años de aquel encuentro, teniendo ya 17 agostos, empecé a estudiar arquitectura casi sin proponérmelo. Completar los aprendizajes básicos de la primaria y la secundaria, había sido fácil. Me enfrentaba, sin saberlo, a algo que cambiaría mi vida, que tampoco era antes la gran cosa.
Cuando, 14 años después se produjo, en 1981, mi ingreso al Grupo Nuevarquitectura, por invitación de Omar Rancier, ya había fecundado en mí un atractivo especial sobre lo que estudiaba, casi por decisión personal, a  falta de estímulos y alientos académicos y escasamente profesorales.
Entrar en contacto con la Restauración y Conservación de Monumentos desde 1973 (con la llegada de Teódulo -Prisco- Blanchard Paulino al Departamento de Arquitectura de la UASD), los seminarios del ICOMOS desde 1974, conocer Haití, Curazao y Aruba ese mismo año, viajar a Puerto Rico y a New York en 1975, participar del XIII Congreso UIA en Ciudad México, en 1978 y del XIV en Varsovia, en 1981; y el hecho de que Don Manuel Rueda y Soledad Álvarez me permitieran ingresar al grupo editorial del desaparecido suplemento cultural Isla Abierta del periódico Hoy, tras empezar haciendo pininos informativos y comunicacionales en el Listín Diario (en 1974) y con Clara Leyla Alfonso en el propio Hoy (fuera de Isla Abierta, a partir de 1985), me abrieron las puertas que empujaba sin saberlo, hacia un mundo del que no me pude apartar jamás… El de la arquitectura y el urbanismo.
Pero me fui dando cuenta que la arquitectura era muy personal y excesivamente inaccesible y cara para las mayorías, y que el urbanismo, con todo y ser un acertijo de pasiones político administrativas del suelo y las circunstancias económicas que lo origen, podía llegar a más personas si las partes tenían o ponían en uso la sensibilidad social.  De todas maneras no dejé de ver a una sin el otro, o viceversa. Y un día inauguramos aquella memorable Primera Bienal de Arquitectura de Santo Domingo (1986). El año anterior, mientras ya empezaban a demoler el Hotel Jaragua, habíamos solicitado al Poder Ejecutivo la instauración del Día de la Arquitectura Dominicana (3 de noviembre). Dos años después de la Primera Bienal, cuando nos disponíamos a inaugurar la Segunda (1988), nos llegó la noticia del decreto 503 dejando establecida la fecha para dicha conmemoración.
Entonces pensé en la ciudad, como un genérico, y en el urbanismo, como su soporte teórico, conceptual e intelectual y le propusimos al Poder Ejecutivo una segunda fecha, el 4 de agosto, como Día del Urbanismo Dominicano. Era el año del quinto centenario (1992) y el decreto 579 no tardó en ser evacuado.
Mi madre se sentía orgullosa de que su hijo hubiera alterado el calendario, aunque fuese agregando letras; hoy 21 años después del 1992, sentimos mucha lástima, mucho enojo, pena desgarradora por esta ciudad venenosa, destructora de la sensibilidad humana, ruidosa como Bangkok, sucia como las barriadas sin fotógrafos de Hong Kong, peligrosa como los ghetos de Washington,  vandalizada por sus propias autoridades, olvidada por sus dirigentes y agredida por sus habitantes. Santo Domingo festeja a puro escándalos, el merengue que ya no es tal. Sus líderes políticos se alejan distantes a los resorts turísticos más remotos, para descontaminar sus visuales de espantos que recogen en las calles de la “Primada de América”. Llevan el olfato constipado de tanto hedor nauseabundo, fétido y pútrido, que rodea el todo urbano por las acumulaciones de basuras contaminantes.
Santo Domingo estuvo de cumpleaños (5 de agosto) y le pasó su fecha del Urbanismo Dominicano (4 de agosto), como ya es costumbre, sin nadie que se dé por aludido. Es preferible ir a jugar golf, después de todo, la conmemoración no la ha ordenado el Comité Político de los 27 potentados que hacen parte de la corporación política que domina la escena cual claque pre trujillista…
Emilio Brea