jueves, febrero 20, 2020

Elecciones, Municipalidad y Espacios Públicos.

Aun avergonzado del espectáculo deprimente y bochornoso que han dado muestra nuestros políticos y nuestras autoridades y espantado por la debilidad de nuestras instituciones, comparto estas reflexiones sobre la ausencia de un concepto claro y amplio de Espacio Público en las propuestas municipales en este momento particularmente oscuro de la democracia dominicana.
OR





Elecciones, Municipalidad y Espacios Públicos.


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Tomado de El País. Viñetas. El Roto

En la campaña electoral por la alcaldía del Ayuntamiento del Distrito Nacional aparecen unos componentes comunes en los programas de los principales candidatos. Estos componentes, que constituyen la médula de los diferentes programas, tienen que ver con el tema de la movilidad o sea con el tránsito y el transporte, la vialidad y esas cosas que se asocian con el movimiento vehicular por la ciudad que, es obvio, constituyen uno de los problemas mas evidentes y cotidianos. Son los que encabezan los documentos programáticos de los diferentes candidatos.
Asociado a otros componentes, y no como un componente en si mismo, aparece el espacio público. Parecería que entre los componentes de la ciudad el espacio público no es de los prioritarios, como la recogida y disposición de la basura y, claro está, el tránsito y el transporte.
Sin embargo, ahí, en esa priorización de los componentes, se anida una falla conceptual que puede afectar la operatividad o más bien la inter operatividad de los programas de gestión territorial y por ende a su efectividad y gobernanza.
Spyro Kostof, un reconocido historiador de la ciudad y de la arquitectura, plantea que el espacio público tiene dos categorías, el espacio de destino y el espacio de flujos. Los espacios de destino los constituyen las plazas, parques y plazoletas. Son espacios de estancias aquellos; a los que se va a realizar alguna actividad generalmente lúdica, social o política. Los espacios de flujos lo constituyen las vías de diferentes categorías y escalas, avenidas, calles y callejones, que sirven para canalizar los flujos de personas , vehículos y mercancías. 
Los espacios públicos los entiendo como los verdaderos receptáculos de la democracia en la ciudad. Son espacios sociales, económicos y políticos, donde la gente construye esa condición tan frágil y fundamental que llamamos “ciudadanía”. Sobre todo, las calles, pues en sus aceras se construyen los vínculos cotidianos de esa difusa condición ciudadana.
Ahí es que se encuentra la falla de los programas presentados pues se prioriza la parte del tránsito y el transporte y se plantea lo del espacio público como algo accesorio, cuando lo cierto es que las vías, donde transcurre todo la actividad del tránsito y el transporte, son parte del Espacio Público. Y cuando se habla de movilidad se enfatiza todo lo que tiene que ver con el vehículo, olvidándose del peatón. Se habla de estacionamientos, semáforos, transporte publico, colectivo y de transporte privado y se conceptualiza sesudamente sobre cómo mejorar el tránsito de vehículos. Y esto aparece no sólo en los documentos programáticos, sino que sucede sistemáticamente en la gestión. Una muestra es que cuando se inicia un “operativo” para arreglar las calles, sólo se interviene la parte de rodadura vehicular y nunca las aceras.
“La calle es una habitación cuyo techo es el cielo” decía Louis Kahn. ¡Eso es lo que no se entiende! La calle es una habitación donde, esencialmente, vive gente; es el espacio que se relaciona más directamente con las edificaciones y su arquitectura, por lo tanto, está relacionado con el tema de la seguridad ciudadana.
El tema de la movilidad hay que redirigirlo hacia la gente. Además, la calle es el espacio más flexible de la ciudad, especialmente en los barrios populares, donde cualquier esquina en las mañanas es un espacio del desayuno, donde las personas socializan alrededor de yaniquequero; al mediodía esa misma esquina es donde las amas de casa resuelven la comida con el vendedor de pollos; en la tarde cuando cae el sol, los jóvenes , que han colocado un improvisado aro en el palo e’luz, tienen su cancha deportiva y en la noche se instala la fritura donde recalan los noctámbulos del barrio y donde cuentan sus anécdotas amatorias.
Los días festivos se manifiesta otra cosa: las aceras como ampliación del exiguo espacio existencial de la vivienda y donde se derrama toda la actividad lúdica asociada a la vivienda como el juego de dominó o las libaciones acompañadas del aparato de música.
La calle es el mundo entero y no solo el espacio para autos y estacionamientos, entonces: ¿por que insistir en solucionar los problemas que producen los vehículos – que deben solucionarse- y no pensar en los problemas del peatón, que es además el vecino, el político , el comerciante y el deportista; que es el hombre y la mujer, el niño, el joven, el anciano?
Si la calle es esa fabulosa habitación, la plaza o el parque es una sala de fiesta con poder político, pues además de su componente lúdico es el espacio de manifestación popular mas potente- recordemos la importancia de la plaza Tahrir en la Primavera Árabe en el Cairo o el Zuccotti Park en New York tomado por el movimiento de los Occupy Wall Street y aquí la Puerta del Conde donde se ha manifestado la Marcha Verde.
La idea no es que dejen de lado las propuestas para la movilidad, sino que se considere la importancia social del espacio público, considerando soluciones para la gente y no para el vehículo. Al priorizar la movilidad en términos de transito y transporte se pone al peatón en segundo plano validando ese dicho popular de que “el peatón no es gente”.
Es necesario darle el valor integrador de políticas y programas que tienen los espacios públicos. Dejar de pensarlos como parte de otros componentes, cuando el componente estructurador de la ciudad son los espacios públicos. Así podríamos comenzar a hacer, como dice Jan Gehl, una ciudad para la gente.

domingo, febrero 16, 2020

VERGUENZA


                    


                          ¡VERGUENZA!








                                      






lunes, febrero 03, 2020

El POT Capital y un Reconocimiento


Entrega del POT Capital. Cristóbal Valdéz, Susi Gatón, presidenta de ACOPROVI, el Alcalde David Collado, Omar Rancier y Amín Abel, Director de la Oficina de Planeamiento Urbano.


El pasado miércoles 29 de enero, el Ayuntamiento del Distrito Nacional presentó el documento del Plan de Ordenamiento Territorial, POT Capital 2030 y en el mismo acto hizo un reconocimiento a 10 profesionales por sus aportes a la planificación. El ADN reconoció como "Munícipes Distinguidos" a René Sánchez  Córdoba, Luis Eduardo Delgado (Pipí), Pedro José Alfonso, Cristóbal Valdéz, Nelson Toca, Rafael Emilio Yunén, Pablo Bonelly, César Pérez, Franklin Labour y Omar Rancier.
El grupo está compuesto de un sociólogo, un geógrafo y ocho arquitectos, entre ellos  cuatro decanos  de la Facultad de Arquitectura y Artes de la UNPHU (Pipi Delgado, Pedro José Alfonso, Nelson Toca y Omar Rancier), un director del Departamento de Arquitectura de la UASD ( Sánchez Córdoba) dos directores del Plan Director de Santo Domingo ( Tobi Valdéz y Pablo Bonelly), cuatro Directores de la Oficina de Planeamiento Urbano ( René Sánchez Córdoba, Nelson Toca, Pipí Delgado y Pedro José Alfonso), un vicerrector de la PUCMM ( Rafael Emilio Yunén), un director de la DGODT ( Franklin Labour), un director del Grupo Equis de Intec ( César Pérez) y un ministro(Nelson Toca).

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Atrás de izquierda a derecha: Pablo Bonelly, Amín Abel, César Pérez, David Collado, Cristóbal Valdéz
Pedro José Alfonso y Omar Rancier. En primera fila: Franklin Labour, Rafael Emilio Yunén, Nelson Toca, René Sánchez Córdoba  y Luis Eduardo Delgado.

Se nos invitó a Cristóbal Valdéz y a mi a dar unas cortas palabras de agradecimiento a nombre del grupo.
Estas fueron mis palabras.





Palabras en la Presentación y Entrega del Plan de Ordenamiento Territorial del Distrito Nacional. POT Capital 2030.
Omar Rancier.




Pero la verdad es que las ciudades no se parecen a ningún fenómeno natural, porque son creaciones artificiales, aunque de un género curioso, integradas por elementos debidos tanto a la voluntad consciente como al azar y controlados imperfectamente. Si hemos de referirnos a la fisiología, a lo que más se parecerá una ciudad será a un sueño.
Joseph Rykwer
La Idea de la Ciudad

 Hace más de 500 años, 522 exactamente, en la margen oriental del rio Ozama, se sembró el germen de una gran ciudad que durante todos estos años ha enfrentado el mar de los Indios Caribes alternativamente con temores y esperanzas. Desde los primeros esquemas de Ovando que concretiza Diego Colón; hasta las visiones de la dictadura, que se llegan a formular como el Plan Vargas Mera -Solov de 1956; desde la ciudad amurallada de los siglos XVI y XVII, hasta la ciudad dispersa que vivimos y sufrimos en la actualidad, la construcción de esta ciudad se ha desarrollado a partir de visiones de estadistas y autócratas que han sido domeñadas por las ideas de hombres y mujeres que han dado todo por esta ciudad.
Los planes urbanos para Santo Domingo son muchos y están ahí, lo que ha faltado ha sido la gestión que se soporta en la idea de ciudad y en la voluntad de hacer ciudad. La ciudad es un acto de voluntad dice Edmund Bacon en su maravilloso libro “Design of Cities” y en Santo Domingo las ideas han florecido pero la voluntad ha sido débil. Sin embargo, en los últimos años se han realizado grandes esfuerzos para pensar la ciudad de Santo Domingo y ordenar sus espacios y sus actividades.
En 1998 se hace el primer Plan normativo de un sector de la ciudad: el llamado Polígono Central.
En el 2002, se realizo uno de los ejercicios mas interesantes sobre la ciudad, “Ideas Urbanas ,Santo Domingo 2002”. Esa vez se desarrollaron 28 proyectos sobre la ciudad de Santo Domingo. En esa misma administración se trabaja unas normativas para Gascue.
Posteriormente y continuando una iniciativa que se comienza en 1967, en el 2006 se presenta en el Plan Lombardi para la Ciudad Colonial de Santo Domingo, precedido por el Plan Esso de 1967 y el Plan Cuna de América de 1991 y actualmente se ejecuta, con sus luces y sus sombras, el Programa Integral de de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial de Santo Domingo.
Entre 1996 y el 2000 el desaparecido Consejo Nacional de Asuntos Urbanos (CONAU), desarrolla el proyecto RESURE cuyas ideas se vienen a implementar ahora, 20 años después, en  proyectos como el de La Nueva Barquita. En esa época el CONAU realiza los estudios sobre el desarrollo urbano de las principales ciudades del país y en el 2007 realiza el Plan Indicativo de la Zona Metropolitana de Santo Domingo donde se propone por primera vez el modelo de la mancomunidad de Santo Domingo en un intento de coordinar las actuaciones en un territorio que había sido dividido.
En el 2008 el CONAU se transforma en Dirección General de Ordenamiento y Desarrollo Territorial (DGODT) del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) y se embarca en la tarea de formular un marco legal al tema del Ordenamiento Territorial y trabaja las leyes de Ordenamiento Territorial y Uso de Suelo y la ley de Regiones Únicas de Planificación respondiendo así al mandato de la Constitución y de la ley de la Estrategia Nacional de Desarrollo. Desde la DGODT se empieza, entre otras cosas, a dar acompañamiento a las municipalidades para la formulación de un instrumento fundamental para administrar el territorio: los Planes Municipales de Ordenamiento Territorial.
El primer Plan Municipal de Ordenamiento que la DGODT ratifica es el documento que se presenta en esta actividad y para mi eso significa un cambio importante en el paradigma de gestión municipal que apunta a consolidar esas voluntades que había descrito como “débiles” para con el compromiso de construir una visión de ciudad congruente con los preceptos definidos en Habitat III en el 2016 y en la Nueva Agenda Urbana que hablan de una ciudad sostenible, resiliente  e inclusiva. Celebramos esta iniciativa y agradecemos profundamente la distinción que nos hace  la administración del Alcalde David Collado quien ha contado con un magnífico equipo técnico encabezado por Amín Abel, Jesús D’alessandro, Mónica Sánchez, Mariano Sanz, Alejandro Marranzini y Juan Mubarak, entre otros.

Pero la idea que quiero dejar hoy en ustedes  es que detrás de esos planes ha estado una pléyade de hombre y mujeres que han hecho posible este  salto cualitativo,  entre ellos:  Ramón Vargas Mera, Pablo Mella, Orlando Haza, Guillermo Santoni, Eugenio Pérez Montás, René Sánchez Córdoba, Rafael Tomás Hernández, Frida Aybar, Doña Mercedes Sabater de Macarrulla,  Grethel Castellanos, Pipí Delgado, Cristóbal Valdez, Nelson Toca, Luis Guzmán, Pablo Morel, Emilio Brea, Sina del Rosario, Pedro José Alfonso, César Pérez, Pablo Bonnelly, Rafael Emilio Yunén, Franklin Labour y Andrés Aquino Camarena, quien acaba de fallecer, quienes desde oficinas, públicas y privadas, y desde  las aulas académicas, siempre han trabajado por esta ciudad.
¡A todos y cada uno de ellos, gracias por nunca dejar de pensar y soñar la ciudad!
Sí, porque todos somos soñadores de la misma ciudad.

Santo Domingo, D.N.
29 de enero de 2020



Palabras de Cristóbal Valdéz.

Ayuntamiento de Distrito Nacional a profesionales de la arquitectura y el urbanismo

Cristóbal Valdez
29 de Enero 2020




Estoy escribiendo un libro que se llama VISIONES URBANAS DEL GRAN SANTO DOMINGO que recoge ideas y proyectos que se han planteado en muchos eventos que se han realizado sobre el Gran Santo Domingo, esbozando visiones muy válidas para su adecuado desarrollo. A través de estos encuentros se realizaron propuestas específicas que de haberse concretado  el Gran Santo Domingo sería un territorio sostenible, resiliente e inclusivo, garantizando una adecuada calidad de vida para sus habitantes.

Santo Domingo 2000, 1975; los eventos de Foro Urbano, 1985-1990; Estudio de Desarrollo Urbano de la Zona Norte de Santo Domingo, con la participación de Lubomir Fishinski y Alberto Paraños, dos de los diseñadores de la ciudad de Curitiba, 1986; Santo Domingo 2000, Veinte Años Después, La Ciudad de Todos, 1995; Lineamientos del Plan Director, ADN, 1997; Lineamientos para el Desarrollo del Polígono Central, ADN, 1997; Ideas Urbanas 2002, ADN, 2002; Plan de Ordenamiento Territorial de la Avenida de Circunvalación Norte del Gran Santo Domingo, C Valdez y Asoc., 2015; Santo Domingo Metropolitano, UNPHU, BID, MEPYD, 2017; Carta de Santo Domingo, UNPHU, 2018; para mencionar algunos.

Si nos situáramos en el año 2030, una de las metas del POT Capital 2030, y estas propuestas se hubiesen realizado el Gran Santo Domingo se podría describir de la forma siguiente:   

Ayer, cuando salía de la Feria del Libro, que se está realizando desde hace años en el Centro Ferial que se construyera en el 2025 en los terrenos de la antigua Feria Ganadera, y me dirigía a mi oficina en uno de los modernos autobuses del Consorcio del Transporte recorriendo el boulevard de la avenida 27 de Febrero, pensaba en lo agradable que se había convertido el área metropolitana de Santo Domingo y las poblaciones alrededor de ella, en los últimos once años.

Me desmonté del autobús y me quedé unos minutos observando el paso de los peatones por el boulevard, algunos presurosos empleados lo recorrían, era cerca de las diez de la mañana, hora de apertura de las tiendas según la nueva estructura de horarios, otros peatones tomaban café bajo la sombras de los frondosos Gri-gri,  sembrados por el Ayuntamiento luego de la remodelación que realizó en el 2025 con motivo de la celebración de la Feria Mundial de Turismo, que desde ese año se realiza en el país. Se ampliaron las aceras, tomándole un carril a la vía, arborizándolas,  dotándolas de amueblamiento urbano (bancos, quioscos, cestos de basura, luminarias).

Para navidades del 2025, la parte localizada entre la Winston Churchill y Abraham Lincoln, la gente lo tomó y prácticamente se convirtió en peatonal. Esta parte del boulevard de la 27 se convirtió en una extensión de Unicentro Plaza y Plaza Central. Desde esa época es mayormente peatonal.

Esta remodelación fue sólo uno de los tantos proyectos y programas que desde el 2020 ha  ejecutado el Ayuntamiento del Distrito Nacional, con la participación del gobierno central y la sociedad. Realmente ha habido un cambio notable en la calidad de vida de los ciudadanos, al igual que en la calidad espacial de la ciudad. Que ha pasado para que esta ciudad se haya convertido en más vivible? Haciendo una retrospectiva desde 2019 hasta este año 2030, podremos encontrar la respuesta, y asi sigue mi libro.

Omar Rancier ha enumerado los hombres y mujeres que detrás de todas estas propuestas en estos eventos han hecho posible que hayamos creido en un Santo Domingo mejor y que hoy algunos estamos presente en este escenario recibiendo este reconocimiento de honor. 

Este POT Capital 2030, que hoy se pone en circulación, es un esfuerzo más que valido hacia la dirección de una mejor ciudad, realizado por una nueva camada de profesionales comprometidos con un Santo Domingo sostenible que ofrezca una adecuada calidad de vida para sus ciudadanos.

Según el POT Capital 2030, esta no será la tarea de un hombre o de un pequeño grupo, sino del esfuerzo de hombres y mujeres que teniendo una visión clara de futuro se comprometen a ejercer un liderazgo que incorpora a todos los estamentos de la sociedad del Gran Santo Domingo en la búsqueda de un futuro con mejores oportunidades para todos.

Es decir, se privilegia la participación  de todos los sectores que construyen la ciudad en la identificación, planificación, ejecución, seguimiento y evolución de las iniciativas y respuestas a las necesidades y demandas de sus habitantes, desbordando los límites de la emergencia y lo inmediato

Felicitamos al Alcalde David Collado por este trabajo y a sus colaboradores del equipo técnico representados por: Amin Abel, Jesús Dálessandro, Mónica Sanchez y Juan Mubarak.

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Quiero, a nombre de todos los profesionales que hoy recibimos este reconocimiento de Ciudadanos Distinguidos, y recordando a nuestro amigo Papo Aquino, que nos ha dejado hace unos días, agradecer al Ayuntamiento del Distrito Nacional, en el nombre del Alcalde David Collado, el habernos otorgado esta honor. A mi familia, mi esposa Rosa, mis hijos Gustavo, Michelle y Yamilet, con quienes comparto esta distinción. GRACIAS