domingo, noviembre 04, 2012

XI BiASD, Programa


Programa XI BiASD

Dos vistas de la muestra Restrospectiva de la BASD, curaduría de Mauricia Domínguez. Foto OR



Ayer se inauguró exitosamente la XI Bienal Internacional de Arquitectura de Santo Domingo con las exposiciones de apoyo, la Retrospectiva de las BASD, la muestra de la VII BIAU, las exposiciones de los compañeros idos el  año pasado, Pablo, Eddy y que extrañamos cotidianamente y Héctor, compañero de Puerto Rico, conferencista en la Primera Bienal, allá por el 1986, y la de Antonio Casasnovas , en vida, por sus aportes a la Arquitectura Dominicana, la exhibición de los trabajos de la Bienal de Puerto Rico y la de el grupo fotográfico Escritura en el Espacio; la semana que viene, el martes se abre la muestra de la Categoría de Tesis de Grado en Novocentro a las 7:00 pm y en el MAM se montará las obras de la Bienal de Arquitectura del Caribe.

Esta muestra no hubiera sido posible sin el trabajo de duendes que realizaron un grupo de amigos y estudiantes: Sonya, Elizardo, Maura, Victor, Alex, Chelo, la familia Casasnovas, Josefina y el equipo de montaje del MAM, los estudiantes de la PUCMM, UNIBE y la UNPHU, Constantinos, Rubén, Leyda, Constanzo, Elmer y sin el apoyo de María Elena, el Ministerio de Cultura y la Embajada de España , ademas del grupo de empresas que han creído en la Bienal. 
Queremos destacar especialmente el soporte que siempre ha tenido la Bienal de la Fundacion Caro Álvarez , quien otorga los premios estudiantiles y finalmente a Emilio y Bichara .
A todos ellos, gracias por ayudarnos a seguir construyendo este sueño que cumple 26 años.

OR

NOTA: Excepcionalmente, y por razones de sus respectivos viajes de retorno a sus países de origen, los invitados internacionales empezarán el Ciclo de Conferencias el Domingo 4. A partir del próximo fin de semana todos jueves s, habrá conferencias internacionales y nacionales. Además todos los sábados, habrá actividades pautadas por las representaciones de las distintas universidades nacionales, yunidas a actividades de empresas del ramo e instituciones afines.

Domingo 5 Conferencia             7:00 p.m.
Arqta. Ana López Ortego (España, curadora Expo VIII BIAU)VIII BIAU: Arquitectura para la Integración Ciudadana”
Lugar:  Auditorium MAM       


Brindis             9:30 p.m.
Cierre del Museo        10:00 p.m.

Lunes 5(feriado)Inicio de las evaluaciones del Jurado Internacional. El MAM, por este lunes 5, abrirá de manera especial por la XI BIASD
Martes 6 Continuación de las evaluaciones del Jurado Internacional.
Apertura Expo Estudiantil. NOVOCENTRO            7:00 p.m.
Miércoles 7 Continuación de las evaluaciones del Jurado Internacional
Conferencia           7:00 p.m.
Arqta. Inés Sánchez de Madariaga“Más allá del 'star-system' en la arquitectura. Género y arquitectura menor”
Debates (preguntas)           8:00 p.m.
        
Jueves 8 Continuación de las evaluaciones del Jurado Internacional
Arquitexto pone a circular el libro DO2. Biblioteca Nacional        7:00 p.m.
Viernes 9Continuación de las evaluaciones del Jurado Internacional
                   

3ra. Conferencia                    7:00 p.m.
Arqta. Katty MacDonald (Costa Rica)             7:00 p.m.
Lugar: Auditorium MAM

  
Debates (preguntas) s            8:00p.m.
Brindis            9:00 p.m. Cierre del Museo                             10:00 p.m.

Sábado 10 Finalización de las evaluaciones del Jurado Internacional. Elaboración certificados de premiación.                     
Domingo 11 
      
Lunes 12 
        

Martes 13
Puesta en circulación Pro_File 03 José Horacio y Alejandro MArranzini y revista
 AAA            5:00 p.m.

ENTREGA DE PREMIOSXI BIASD                            7:00 p.m.

viernes, noviembre 02, 2012

XI BIASD.



XI BIENAL INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA 2012.

Este sábado 3 de noviembre, fecha de nacimiento de Guillermo González en 1900,  a las 7:00 PM, en el Museo de Arte Moderno, se inaugura la XI Bienal Internacional de Arquitectura de Santo Domingo, una inicitiva del Grupo Nuevarquitectura (1979) que data de 1986 cuando se edita la primera version de la BASD. Esta vez con algunos cambios que incluye el montaje de la Categoria de Tesis de Grado en Novocentro y su apertura el martes 6 de noviembre. Las exposiciones de la VII BIAU  y de la Bienal del Caribe, una exposición de fotografias del grupo Escritura del Espacio, y una exposición homenaje a los Arquitectos  dominicanos Pablo Morel y Eduardo Rozas y al puertorriqueño Hector Arce, de los primeros conferencistas de la Bienal en 1986, fallecidos el año pasado y a Antonio Casasnovas en reconocimiento a su labor  como Arquitecto. Además se presentará una exposición  retrospectiva de las diez bienales anteriores curada por la infatigable  Mauricia Dominguez  y un equipo de estudiantes. 
Esta vez la BiASD estará montada en el Museo de Arte Moderno hasta enero del 2013 y se realizarán conferencias y conversatorios durante estos tres meses.
El jurado internacional para la confrontación bienal estará conformado por las Arquitectas españolas  Inés Sánchez de Madariaga y Ana López de Ortega, quien ademas es la curadora de la exposicion de la Expo Bienal de Arquitectura Iberoamericana, VII BIAU,”Arquitectura para la Integración Ciudadana” y la Arquitecta  Kathy MacDonald de Costa Rica, editora de la Revista DOMUS de America Central.
Quienes dictarán ademas conferencias en el MAM.
Los premios serán entregados el 13 de noviembre, aniversario del fallecimiento de Guillermo González en 1970.
Les dejo con un trabajo que habíamos publicado en Periferia hace mas de diez años y que revisamos y actualizamos en esta ocasión con la entusiasta y oportuna participación de Leyda Brea, la Directora de la Escuela de Arquitectura de la PUCMM recinto Santo Domingo, que acompañamos con algunas fotos inéditas que tomara en la V BASD el eterno caminador y escudriñador Víctor Durán.
OR



BASD. Bienales y Arquitectura: Una visión crítica.
Las Bienales de Arquitectura de Santo Domingo -BASD- son el resultado lógico de las actividades críticas y de concienciación sobre la arquitectura que viene realizando el Grupo Nuevarquitectura-GNA- desde 1979.
La primera BASD, se realiza en noviembre de 1986, escogiéndose la fecha del 3 de 13 de noviembre para su realización como reconocimiento al maestro de la arquitectura moderna dominicana Guillermo González, fecha de su nacimiento y muerte respectivamente, a quién también se dedicara esta Bienal, iniciándose de esa manera la tradición de nombrar cada Bienal con el nombre de uno de nuestros arquitectos como reconocimiento a su trabajo.
Contra viento y marea, luego de diez bienales, la BASD ha contribuido a abrir ese espacio al debate de la Arquitectura en el país y en el área del Caribe, proporcionándole la oportunidad a todos los arquitectos de exponer sus trabajos, lo que permite tener cada dos años la perspectiva, que si bien limitada no ha sido menos certera, de la dirección de nuestra Arquitectura.
Las dos primeras bienales fueron las bienales de la posmodernidad. Los trabajos de Plácido Piña, Marcelo Alburquerque, Cristóbal Valdéz, Oscar Imbert y Raúl De Moya, propugnaban por el rescate de la historia y las tradiciones relevantemente locales. Estos proyectos tuvieron como interlocutor el magnífico edificio de la CDA, de Fernando Ottenwalder y Pedro Vega, (Premio primera BASD) que maneja un vocabulario cúbico modular que lo acerca al neoracionalismo y que crea con el giro de la estructura, una rica tensión espacial, y, al transformer arquitectónico, pato venturiano de hormigón armado, del edificio de Seguros Pepín, diseño de José Mella y Leopordo Franco.(Premio segunda BASD).
La tercera BASD es la de la neomodernidad. Nuestros arquitectos presentan una clara intención de manejar dentro de la historia con un patente esfuerzo de abstracción. En tal sentido se expresa Yuyo Sánchez y Cesar Curiel, en su Condominio Paraíso, P. Piña en su Residencial Jardín de Arroyo Hondo y las creaciones de Harry Carbonell. En aquella bienal, en la parte internacional correspondiente a la primera Bienal del Caribe, se presentó el trabajo de Choy López, la Terminal de Vuelos Ejecutivos del Aeropuerto de Santiago de Cuba, premiado conjuntamente con Gran Café Saint Michel de Moré & Masalles.
La Cuarta Bienal da un salto y de pronto, se plantean en el país las posibilidades del caos entrópico relacionado con las interpretaciones más fractales de nuestra realidad en los trabajos de Mubarak, Kamel Tejeda Lulo (EPD) y Celeste Ogando, interlocutores de otros trabajos que particularmente me parecieron regresiones a posiciones superadas por parte de Piña, Sánchez-Curiel y Moré. Esa Bienal es también escenario para el Onanismo Oniríco de Carbonell, sincretismo extraño y personal que se centra en una cultura quizás no totalmente interiorizada, pero de gran fuerza expresiva.
La V BASD, fue un buen ejemplo de las traducciones teóricas en arquitectura y fue una reflexión en el borde, un texto subversivo que parte de textos literales para construir un texto arquitectural.
Lectura del Acta de Premiación por Silvia Arango ( Colombia), Presidenta del Jurado, la acompaña Erwin Cott, detrás José Antonio Choy(Cuba),  Ricardo Legorreta( Mexico, fallecido en el 2011) y Miguel Angel Roca ( Argentina)  jurados de premiación y conferencistas en la V BASD. 1994. Foto Víctor Durán

Silvia Arango, Erwin Cott, Miguel Angel Roca y Ricardo Legorreta en sesión. Foto Víctor Durán.

Ricardo Legorreta durante su conferencia. Foto Víctor Durán.

Miguel Angel Roca, Víctor Durán y Ricardo Legorreta. Cortesía de Victor Durán

La Sexta Bienal de Arquitectura es la Bienal de la vivienda, aunque el Gran Premio va a un edificio de oficinas, VZ, de Jordi Masalles, resulta significativo que  los otros proyectos premiados exploran diferentes tipologías de vivienda: Blonda rescata el callejón, Pons se expresa a través del reciclaje y Roberto Rijo sigue su exploración de las viviendas en hileras.

La VII BASD se destaca por los premios a proyectos de pequeña escala como los de Rijo y Carlos Jorge, y por haber sido la única muestra en la que se ha premiado un trabajo de la categoría Teoría con el Gran Premio Bienal: “La Ciudad del Ozama”, de Eugenio Pérez Montás.

A partir de la Octava Bienal hasta la Décima, el tema de la sostenibilidad medio ambiental ha sido expresado a través de edificios sostenibles (Bruno Stagno),  parques ecológicos (Shaney Peña). Sin embargo es necesario señalar que  últimamente se ha perdido la capacidad de textualizar la arquitectura, y la presencia cada vez más determinante de los programas CAD y BIM ha planteado una transposición entre el diseño como texto y contexto. Ese subvertir el orden para trasmitir un idea que antes se ha formulado desde la iteración fractal de los fragmentos, y, que finalmente, de mano de los rendering computarizados se ha banalizado y convertido cada vez más en un resultado “fashionable”.

Mas, la gran verdad es que la Bienal de Arquitectura de Santo Domingo se ha constituido en EL espacio de la Arquitectura en el país, lo que es mucho decir en un país que se ha ido deconstruyendo, económica, social y moralmente, de mano de unos conductores totalmente incapacitados e incapacitantes.

Omar Rancier/ Leyda Brea.
Noviembre 2012.






martes, julio 03, 2012

Sobre el problema de los ruidos en la ZC

EN estos días se a suscitado un debate motivado por las molestias que los vecinos de la Zona Colonial de Santo Domingo atribuyen a los bares y discotecas que se han instalados en la Zona, la cual, definitivamente emerge como una oferta tanto cultural como recreativa para la ciudad.
Penelope se suma al debate con la publicación de dos trabajos uno de Emilio Brea y otro, publicado en Diario Libre en su version digital, de mi autoría.
El debate debiera ampliarse a toda la ciudad, pues cotidianamente hay protestas desde los barrios mas disímiles, por los ruidos provocados por colmadones, discotecas y bares, y el problema trasciende a la simple protesta y se entronca en el eterno problema de la gestion urbana. Se controlan los usos de suelo en la ciudad? si es así quien lo hace y quien supervisa su cumplimiento?
Tanto los vecinos como los empresarios de estos negocios, tienen en parte razon, la Zona no es el Vaticano, pero tampoco una disco ligth.
Hay que ponerle el cascabel al gato...
OR

Sobre el problema de los ruidos en la ZC



"Los arquitectos Erick Dorrejo y Pedro Mena, especialistas en el tema urbano, plantean, sobre todo, la necesidad de que los negocios, en especial los que colocan música, utilicen dispositivos aislantes de ruido, para así evitar la contaminación ambiental por ese sentido. Proponen el uso de sistemas de doble puerta o doble cristal, así como delimitar y cerrar las áreas de los negocios donde se colocará música alta. También, que se definan lugares específicos para parqueos, para que las calles de la 'zona' permitan el libre paso de los transeúntes.
"Lo que no se puede pretender es que se tengan la tranquilidad de hace 30 años, pues las ciudades han cambiado... y por la vía de diálogo, yo creo que se puede llegar a un acuerdo", considera Mena. Y recuerda que, aunque en años anteriores la planificación de la ciudades incluía la separación de usos, en la actualidad, las grandes ciudades y modernas, están de vuelta al uso mixto"
Articulo publicado en Diario Libre.

Si bien las ciudades se transforman esa transformación debe ser hacia lo mejor,  el objetivo principal de cualquier Plan Urbano debe ser el de mejorar la calidad de vida de los habitantes, por lo que considero que es una irresponsabilidad plantear que “..no se puede pretender es que se tengan la tranquilidad de hace 30 años, pues las ciudades han cambiado”.
No solo deberían tener esa tranquilidad de hace 30 años si no que deben aspirar a un ambiente aun mejor.
El problema de los negocios en los centros históricos- que es un problema mundial- reside en que deben implementarse, a nivel municipal, ordenanzas precisas  que establezcan  no solo el aislamiento acústico, sino que establezcan  criterios de usos de suelo que compatibilicen las relaciones entre zonas de prevalencias de viviendas con determinados tipos de negocios.
Estas ordenanzas deben responder a unas políticas generales establecidas en los Planes Urbanos y sobre todo en los Planes sectoriales, que tratan de organizar zonas especificas de la ciudad.
Resulta extraño que mientras el Ministerio de Interior asume el papel dar permisos a determinados usos, el Ayuntamiento no asuma una posición al respecto. En todo caso debe ser el Ayuntamiento, prevalentemente, quien en coordinación con la instituciones requeridas, sea esta Interior y policía o cualquier otra, otorgue los permisos de usos para locales comerciales como bares, colmadones, discotecas y otros.
Obviamente estas ordenanzas deben ser productos de un proceso de concertación donde participen los diferentes actores urbanos.
Por otro lado la idea de la ciudad compacta que propone el uso mixto en las ciudades no supone el que un uso pueda agredir los derechos de los ciudadanos a la tranquilidad. Asi mismo este concepto, que entendemos correcto, no supone que se pueda instalar cualquier negocio en cualquier parte, el concepto de “propiedad privada” tiene el límite que impone lo que llamamos “la “propiedad social del espacio” que se expresa en las leyes, reglamentos y ordenanzas que regulan los usos del terreno. Por ejemplo nadie puede poner un prostíbulo en donde quiera a partir de que esa propiedad es mía y hago lo que quiero en mi propiedad.
Nos referimos a un asunto de gestión urbana, de construir los instrumentos necesarios que permitan a todos los sectores, tanto los ciudadanos como los comerciantes, aprovechar las oportunidades de la ciudad compacta sin agredir a los demás. La autoridades municipales deben asumir su papel de administrador de la cosa urbana, mas allá de la recogida de la basura, e implementar con la debida decisión lo que dice la ley,  después de todo como decía Juarez “el respeto al derecho ajeno es la Paz.”
Omar Rancier









El ruido y su importancia urbana
Las autoridades, las juntas de vecinos y algunos periodistas y ciudadanos, están ahora muy preocupados por lo que viene ocurriendo en la zona colonial desde hace ya muchos años atrás. Y parecería ser que solo el ruido les preocupa más que otras cosas.
Sin que les importara antes la inseguridad, el asqueante aspecto de sus calles y plazas, la falta de iluminación urbana, la carencia de salubridad pública (hay ratas y focos contaminantes por doquier) o el que una gran cantidad de inmuebles pasaran a ser propiedad de extranjeros y los intervinieran como les ha venido en ganas, violando normas internacionales sobre la restauración, conservación y puesta en valor de estas edificaciones dentro del ámbito fundacional urbano, ahora lo intangible tiene importancia. El ruido.
Si en la zona no sonara ni un ruidito, nadie se acercara siquiera a ella. El ruido evidencia que hay vida en ella. Encontrar el balance, el adecuado equilibrio debiera ser el principal motivo de preocupación de quienes nos decimos ser ciudadanos conscientes de la significación del espacio que es Patrimonio de la Humanidad.
Si “la zona” tuviera sub zonas en torno a las cuales se aplicaran políticas ineludibles de acción pública para evitar su deterioro y se establecieran horarios inalterables, diurnos y nocturnos, no estaríamos ahora lamentando los ruidos de la modernidad, la presencia sonora del uso que actualmente s le suele dar a todos los espacios interiores y exteriores de atractivos turísticos y culturales, en todos los cascos urbanos del mundo.
Como ejemplo pongamos a la catedral. La Primada de América tiene un ambiente urbano, unos exteriores, que pudieran ser negociados para convertirlos, no en una sub zona de silencio, pero si en una sub zona controlada, donde no se permita más que un mínimo de ruidos necesarios. Como el ruido que molesta es el de la música nocturna de los bares y discotecas, además de la presurización de sus espacios interiores, hay que imponerles horarios y sub zonas para que puedan estar. Entonces, en esa sub zona catedralicia, no podrían más que estar negocios que no alimenten esos ruidos de molestias, lo cual debe incluir el de las plantas de emergencia, el de las alarmas y hasta las impertinentes bocinas de quienes conducen.
Igual debiera hacerse entonces en el entorno de todos los templos de las religiones que pudiera haber en la zona, que en su mayoría son católicos, aunque hay de otras. Y por supuesto, en los centros de salud y educativos. Pero resulta que “la zona” es muy pequeña y si la exprimen, acorralan y empujan, le podrían extraer su encanto.
La calle Del Conde es ideal para bares y discotecas. El Roxy y El Panamericano dejaron sus huellas en esa siendo solo restaurantes con bares. La calle Las Damas también pudiera tener esa vocación, pero sabemos de los celos de las autoridades para que determinados inmuebles se puedan utilizar como recintos de ocio. La avenida del Puerto debiera tener un bar restaurante permanente. Hay allí instalaciones amplias y modernas sub utilizadas. ¿Qué se espera?
Ya una vez regenteamos por once años las ruinas del recuperado espacio del Fuerte y Torreón San Gil. El lugar nos facilitó el éxito y pudimos darnos cuenta que la locación romántica de un sitio histórico tiene gran valor comercial. El cuidado estuvo en no dejarlo que se nos prostituyera. La calidad musical y de alimentos servidos, se unió al influjo del ambiente al aire libre, frente al malecón y a la desembocadura del río y el mar, para jugar a una composición atractiva y escenográfica de primer orden. Pero allí estábamos lejos de todo. A cientos de metros de las casas más cercanas, ya casi todas bajo criterios de explotación comercial puesto que están dando la cara al frente marino.
Estudiar las sub zonas de “la zona” es la tarea de las autoridades municipales, de las otras autoridades religiosas (y presuntamente morales), y de los autorizados a ejercer su derecho a vivir en paz y/o a vivir de los negocios
Emilio Brea

martes, mayo 15, 2012

Saramago: Desde la justicia a la democracia a través de las campanas..


En la víspera de la celebración del certamen electoral dominicano publicamos este excelente trabajo del portugués José Saramago, premio Nobel de Literatura . Este texto fue leído en la clausura del Foro Mundial Social reunido en Porto Alegre (Brasil) el 6 de febrero de 2002. Un poco para reflexionar sobre esa palabra: Democracia, que según el humorista argentino Enrique Pinti, es como la saliva: todo el mundo la tiene en la boca pero nadie sabe de donde viene ni para que sirve.

OR

Imagen tomada de Revista Namaste (www.revistanamaste.com)
Desde la Justicia a la democracia a través de las campanas.

Comenzaré por contar en brevísimas palabras un hecho notable de la vida rural ocurrido en una aldea de los alrededores de Florencia hace más de cuatrocientos años. Me permito solicitar toda su atención para este importante acontecimiento histórico porque, al contrario de lo habitual, la moraleja que se puede extraer del episodio no tendrá que esperar al final del relato; no tardará nada en saltar a la vista.
Estaban los habitantes en sus casas o trabajando los cultivos, entregado cada uno a sus quehaceres y cuidados, cuando de súbito se oyó sonar la campana de la iglesia. En aquellos píos tiempos (hablamos de algo sucedido en el siglo XVI), las campanas tocaban varias veces a lo largo del día, y por ese lado no debería haber motivo de extrañeza, pero aquella campana tocaba melancólicamente a muerto, y eso sí era sorprendente, puesto que no constaba que alguien de la aldea se encontrase a punto de fenecer. Salieron por lo tanto las mujeres a la calle, se juntaron los niños, dejaron los hombres sus trabajos y menesteres, y en poco tiempo estaban todos congregados en el atrio de la iglesia, a la espera de que les dijesen por quién deberían llorar.
La campana siguió sonando unos minutos más, y finalmente calló.
Instantes después se abría la puerta y un campesino aparecía en el umbral. Pero, no siendo éste el hombre encargado de tocar habitualmente la campana, se comprende que los vecinos le preguntasen dónde se encontraba el campanero y quién era el muerto. 'El campanero no está aquí, soy yo quien ha hecho sonar la campana', fue la respuesta del campesino. 'Pero, entonces, ¿no ha muerto nadie?', replicaron los vecinos, y el campesino respondió: 'Nadie que tuviese nombre y figura de persona; he tocado a muerto por la Justicia, porque la Justicia está muerta'.
¿Qué había sucedido? Sucedió que el rico señor del lugar (algún conde o marqués sin escrúpulos) andaba desde hacía tiempo cambiando de sitio los mojones de las lindes de sus tierras, metiendolos en la pequeña parcela del campesino, que con cada avance se reducía más. El perjudicado empezó por protestar y reclamar, después imploró compasión, y finalmente resolvió quejarse a las autoridades y acogerse a la protección de la justicia. Todo sin resultado; la expoliación continuó. Entonces, desesperado, decidió anunciar urbi et orbi (una aldea tiene el tamaño exacto del mundo para quien siempre ha vivido en ella) la muerte de la Justicia. Tal vez pensase que su gesto de exaltada indignación lograría conmover y hacer sonar todas las campanas del universo, sin diferencia de razas, credos y costumbres, que todas ellas, sin excepción, lo acompañarían en el toque a difuntos por la muerte de la Justicia, y no callarían hasta que fuese resucitada. Un clamor tal que volara de casa en casa, de ciudad en ciudad, saltando por encima de las fronteras, lanzando puentes sonoros sobre ríos y mares, por fuerza tendría que despertar al mundo adormecido... No sé lo que sucedió después, no sé si el brazo popular acudió a ayudar al campesino a volver a poner los lindes en su sitio, o si los vecinos, una vez declarada difunta la Justicia, volvieron resignados, cabizbajos y con el alma rendida, a la triste vida de todos los días. Es bien cierto que la Historia nunca nos lo cuenta todo...
Supongo que ésta ha sido la única vez, en cualquier parte del mundo, en que una campana, una inerte campana de bronce, después de tanto tocar por la muerte de seres humanos, lloró la muerte de la Justicia.
Nunca más ha vuelto a oírse aquel fúnebre sonido de la aldea de Florencia, mas la Justicia siguió y sigue muriendo todos los días.
Ahora mismo, en este instante en que les hablo, lejos o aquí al lado, a la puerta de nuestra casa, alguien la está matando. Cada vez que muere, es como si al final nunca hubiese existido para aquellos que habían confiado en ella, para aquellos que esperaban de ella lo que todos tenemos derecho a esperar de la Justicia: justicia, simplemente justicia. No la que se envuelve en túnicas de teatro y nos confunde con flores de vana retórica judicial, no la que permitió que le vendasen los ojos y maleasen las pesas de la balanza, no la de la espada que siempre corta más hacia un lado que hacia otro, sino una justicia pedestre, una justicia compañera cotidiana de los hombres, una justicia para la cual lo justo sería el sinónimo más exacto y riguroso de lo ético, una justicia que llegase a ser tan indispensable para la felicidad del espíritu como indispensable para la vida es el alimento del cuerpo. Una justicia ejercida por los tribunales, sin duda, siempre que a ellos los determinase la ley, mas también, y sobre todo, una justicia que fuese emanación espontánea de la propia sociedad en acción, una justicia en la que se manifestase, como ineludible imperativo moral, el respeto por el derecho a ser que asiste a cada ser humano.
Pero las campanas, felizmente, no doblaban sólo para llorar a los que morían. Doblaban también para señalar las horas del día y de la noche, para llamar a la fiesta o a la devoción a los creyentes, y hubo un tiempo, en este caso no tan distante, en el que su toque a rebato era el que convocaba al pueblo para acudir a las catástrofes, a las inundaciones y a los incendios, a los desastres, a cualquier peligro que amenazase a la comunidad. Hoy, el papel social de las campanas se ve limitado al cumplimiento de las obligaciones rituales y el gesto iluminado del campesino de Florencia se vería como la obra desatinada de un loco o, peor aún, como simple caso policial. Otras y distintas son las campanas que hoy defienden y afirman, por fin, la posibilidad de implantar en el mundo aquella justicia compañera de los hombres, aquella justicia que es condición para la felicidad del espíritu y hasta, por sorprendente que pueda parecernos, condición para el propio alimento del cuerpo. Si hubiese esa justicia, ni un solo ser humano más moriría de hambre o de tantas dolencias incurables para unos y no para otros. Si hubiese esa justicia, la existencia no sería, para más de la mitad de la humanidad, la condenación terrible que objetivamente ha sido. Esas campanas nuevas cuya voz se extiende, cada vez más fuerte, por todo el mundo, son los múltiples movimientos de resistencia y acción social que pugnan por el establecimiento de una nueva justicia distributiva y conmutativa que todos los seres humanos puedan llegar a reconocer como intrínsecamente suya; una justicia protegida por la libertad y el derecho, no por ninguna de sus negaciones. He dicho que para esa justicia disponemos ya de un código de aplicación práctica al alcance de cualquier comprensión, y que ese código se encuentra consignado desde hace cincuenta años en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aquellos treinta derechos básicos y esenciales de los que hoy sólo se habla vagamente, cuando no se silencian sistemáticamente, más desprestigiados y mancillados hoy en día de lo que estuvieran, hace cuatrocientos años, la propiedad y la libertad del campesino de Florencia. Y también he dicho que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tal y como está redactada, y sin necesidad de alterar siquiera una coma, podría sustituir con creces, en lo que respecta a la rectitud de principios y a la claridad de objetivos, a los programas de todos los partidos políticos del mundo, expresamente a los de la denominada izquierda, anquilosados en fórmulas caducas, ajenos o impotentes para plantar cara a la brutal realidad del mundo actual, que cierran los ojos a las ya evidentes y temibles amenazas que el futuro prepara contra aquella dignidad racional y sensible que imaginábamos que era la aspiración suprema de los seres humanos. Añadiré que las mismas razones que me llevan a referirme en estos términos a los partidos políticos en general, las aplico igualmente a los sindicatos locales y, en consecuencia, al movimiento sindical internacional en su conjunto. De un modo consciente o inconsciente, el dócil y burocratizado sindicalismo que hoy nos queda es, en gran parte, responsable del adormecimiento social resultante del proceso de globalización económica en marcha. No me alegra decirlo, mas no podría callarlo. Y, también, si me autorizan a añadir algo de mi cosecha particular a las fábulas de La Fontaine, diré entonces que, si no intervenimos a tiempo -es decir, ya- el ratón de los derechos humanos acabará por ser devorado implacablemente por el gato de la globalización económica.
¿Y la democracia, ese milenario invento de unos atenienses ingenuos para quienes significaba, en las circunstancias sociales y políticas concretas del momento, y según la expresión consagrada, un Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo? Oigo muchas veces razonar a personas sinceras, y de buena fe comprobada, y a otras que tienen interés por simular esa apariencia de bondad, que, a pesar de ser una evidencia irrefutable la situación de catástrofe en que se encuentra la mayor parte del planeta, será precisamente en el marco de un sistema democrático general como más probabilidades tendremos de llegar a la consecución plena o al menos satisfactoria de los derechos humanos. Nada más cierto, con la condición de que el sistema de gobierno y de gestión de la sociedad al que actualmente llamamos democracia fuese efectivamente democrático. Y no lo es. Es verdad que podemos votar, es verdad que podemos, por delegación de la partícula de soberanía que se nos reconoce como ciudadanos con voto y normalmente a través de un partido, escoger nuestros representantes en el Parlamento; es cierto, en fin, que de la relevancia numérica de tales representaciones y de las combinaciones políticas que la necesidad de una mayoría impone, siempre resultará un Gobierno.
Todo esto es cierto, pero es igualmente cierto que la posibilidad de acción democrática comienza y acaba ahí. El elector podrá quitar del poder a un Gobierno que no le agrade y poner otro en su lugar, pero su voto no ha tenido, no tiene y nunca tendrá un efecto visible sobre la única fuerza real que gobierna el mundo, y por lo tanto su país y su persona: me refiero, obviamente, al poder económico, en particular a la parte del mismo, siempre en aumento, regida por las empresas multinacionales de acuerdo con estrategias de dominio que nada tienen que ver con aquel bien común al que, por definición, aspira la democracia. Todos sabemos que así y todo, por una especie de automatismo verbal y mental que no nos deja ver la cruda desnudez de los hechos, seguimos hablando de la democracia como si se tratase de algo vivo y actuante, cuando de ella nos queda poco más que un conjunto de formas ritualizadas, los inocuos pasos y los gestos de una especie de misa laica. Y no nos percatamos, como si para eso no bastase con tener ojos, de que nuestros Gobiernos, esos que para bien o para mal elegimos y de los que somos, por lo tanto, los primeros responsables, se van convirtiendo cada vez más en meros comisarios políticos del poder económico, con la misión objetiva de producir las leyes que convengan a ese poder, para después, envueltas en los dulces de la pertinente publicidad oficial y particular, introducirlas en el mercado social sin suscitar demasiadas protestas, salvo las de ciertas conocidas minorías eternamente descontentas...
¿Qué hacer? De la literatura a la ecología, de la guerra de las galaxias al efecto invernadero, del tratamiento de los residuos a las congestiones de tráfico, todo se discute en este mundo nuestro. Pero el sistema democrático, como si de un dato definitivamente adquirido se tratase, intocable por naturaleza hasta la consumación de los siglos, ése no se discute. Mas si no estoy equivocado, si no soy incapaz de sumar dos y dos, entonces, entre tantas otras discusiones necesarias o indispensables, urge, antes de que se nos haga demasiado tarde, promover un debate mundial sobre la democracia y las causas de su decadencia, sobre la intervención de los ciudadanos en la vida política y social, sobre las relaciones entre los Estados y el poder económico y financiero mundial, sobre aquello que afirma y aquello que niega la democracia, sobre el derecho a la felicidad y a una existencia digna, sobre las miserias y esperanzas de la humanidad o, hablando con menos retórica, de los simples seres humanos que la componen, uno a uno y todos juntos. No hay peor engaño que el de quien se engaña a sí mismo. Y así estamos viviendo.
No tengo más que decir. O sí, apenas una palabra para pedir un instante de silencio. El campesino de Florencia acaba de subir una vez más a la torre de la iglesia, la campana va a sonar. Oigámosla, por favor.
Miércoles, 6 de febrero de 2002

viernes, abril 13, 2012

El Mirar de Miguelín.



Miguel D. Mena- Miguelín-, Doctor de la Universidad Libre de Berlín y Sociólogo de la UASD, sancarleño, hijo de Gavina, una de las mujeres más admirables de este país, ha desarrollado un mirar, una manera de ver a Santo Domingo realmente fascinante. Desde su Cielonaranja y su Poética de Santo Domingo ha diseccionado la ciudad  como nadie antes lo había hecho y lo ha expresado en un discurso coherente y crítico, estructurado a partir de los pensamientos  de Nietzsche, Heidegger, Foucault y otros filósofos, de la poética de Rene del Risco y del conocimiento de a pié de una ciudad que trata de retener en la memoria pero que a cada paso se le desvanece y ha hecho acopio de cuanta imagen de la ciudad ha podido conseguir o fotografiar el mismo para poder apresar en el Mirar lo que se le pierde en el  Vivir. Ese Mirar  lo había compartido con nosotros anteriormente en el ciclo de conferencias que nos regalara en octubre del 2009 y que ahora completa con el Mirar a la ciudad moderna y contemporánea.
Esta es una oportunidad para reflexionar lo urbano desde otra óptica: el Mirar de Miguelín. Debemos aprovecharla!
OR.

CURSO MIRAR SANTO DOMINGO II
SALON DE PROYECCIONES ESCUELA DE ARQUITECTURA Y URBANISMO DE LA UNPHU.
16-17-18 DE ABRIL
DE 6 A 9 P.M. 
COSTO: RD$3,000.00 PROFESIONALES
RD$ 1,500.00 ESTUDIANTES
INFORMACION ADICIONAL 809 562 6601 EXT. 2108


PROGRAMA 


Mirar Santo Domingo II (1961-2012)
[Curso de urbanismo, a cargo de Miguel D. Mena, 16-17-18 de abril del 2012]


La constitución del espacio contemporáneo dominicano –que estudiamos desde el cierre de la Era de Trujillo (1930-1961)- adolece de una teoría tanto de lo urbano como de lo arquitectónico.
En los últimos 51 años de historia nacional la relación campo-ciudad ha dado un giro radical a favor de la segunda. Los diferentes modelos económicos se han materializado en el espacio: desde el intento de superar el trujillato hasta mediados de los 60, pasando por las visiones napoleónicas de Balaguer, hasta llegar al modelo del “Nueva York chiquito” de Fernández.
Santo Domingo es una ciudad de torres, donde el tema esencial parece ser la movilidad y el transporte. Es una ciudad que necesita ser pensada desde una teoría crítica, que permita una lectura tanto de sus espacios más mínimos como del conjunto de su paisaje
En el 2009 ofrecimos la primera parte de este curso, “Mirar Santo Domingo”, donde brindamos una panorámica de los procesos de constitución urbanos desde finales del siglo XIX hasta 1961.
En esta segunda parte, abordaremos la constitución de los paisajes urbanos más recientes, tratando de determinar líneas de soporte y desarrollo, preguntándonos por qué Santo Domingo es así.
¿Qué significa “modernidad” en el país dominicano? ¿Cuáles son las propuestas arquitectónicas del Santo Domingo actual? ¿El “nitinesco”, el “neo-nada” o el “chopo style”? ¿Qué dirían Robert Venturi y Christian Norberg-Schulz del Santo Domingo del siglo XXI?¿Por qué no hay una fotografía consistente de lo urbano? ¿Qué significa "mirar" y "leer"?
Mirar Santo Domingo (1961-2012) es una convocatoria para arquitectos, fotógrafos, diseñadores, paisajistas, periodistas, historiadores, munícipes, escritores.
A partir de un buen conjunto de imágenes -la mayoría inéditas- trataremos de pensar estos 51 años de historia en los que al final, nosotros somos los sujetos.
El curso se ofrecerá del Lunes 16 al Miércoles 18 de abril, a razón de tres horas diarias, de 6 a 9 p.m. en el Salon de Proyecciones de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la UNPHU.


Miguel D. Mena (Santo Domingo, 1961). Estudió Sociología en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y realizó estuios de Doctorado en la Universidad Libre de Berlín. Su tesis último versó sobre "Santo Domingo (1498-1521): Experiencia fundacional del Nuevo Mundo". Entre sus publicaciones, cabe destacar "Poética de Santo Domingo" (tres tomos), donde se estudian los fenómenos urbanos dominicanos del siglo XX.





PROGRAMA

12.04.2012. Lunes  (de 6 a 9 p.m.)
1.- Repaso a los principios de la modernidad arquitectónica bajo la Era de Trujillo (1930-1961)
2.- Estado, construcción y crisis (1961-1966)
3.- La Ciudad de Balaguer (1966-1968)
13.04.2012. Martes (de 6 a 9 p.m.)
1.- La Oficina de Patrimonio Cultural: entre la invención y la conservación (1968-74)
2.- Conservando, revitalizando y creando: Intervenciones en la Ciudad Colonial
3.- Cómo el Estado crea sus propios mitos: El caso del Parque Independencia (1974)
14.04.2012. Miércoles (de 6 a 9 p.m.)
1.- La ciudad post-Balaguer (1978-1986) y su vuelta (1986-1996)
2.- El desierto avanza (1996-2012)
3.- Alcances y sentidos del “Nueva York chiquito”: entre torres y highways.


domingo, marzo 18, 2012

Cronopiando: Emilo

Emilio está Bien.

Así nos informó  hace dos días su hijo André en un e-mail que enviara a los amigos de su padre:

La operacion fue justo como se esperaba, no hubo complicaciones, incluso duro menos de lo previsto (5 horas). Se le reemplazo la valvula aortica y la aorta ascendente, ambas de forma exitosa. Ahora mismo papi se encuentra en intensivo, estable. Los doctores dicen k de seguir asi, mañana luego del medio dia podra volver a su habitacion.
Gracias a todos,
André Brea C.Enviado desde mi móvil BlackBerry Orange.
Fotos de Cronopios antes de su viaje a ponerse bien, Con José Enrique y Conmigo (OR).

Ayer , Teresa, su hermana, me llamó para decirme que había conversado con Emilio que había salido de cuidados intensivos y  ya estaba en su habitación.
Emilio está bien, esa es una buena noticia!
OR

lunes, marzo 12, 2012

Cronopiando: Por la Salud de Emilio



















Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
 Julio Cortazar.Cronopios y Famas

En unas horas Emilio sale a ponerse bien allende los mares. Nuestros votos, pensamientos y oraciones van por él e invito a todos mis amigos –nuestros amigos – a que hagan lo mismo.
Emilio sale a ponerse bien y tendremos mucho Emilio por mucho tiempo.
No dejo de recordar aquel articulo sobre el congreso de la AIA en Varsovia que publicara en uno de nuestros periódicos que una vez, antes que las sociales y la farándula se lo comieran, tenía un suplemento cultural, y lo publicó con una famosa foto donde decía algo como “… el de la gorra blanca es el autor.” Aquel, y otros artículos, hicieron que Sheila, Edda, Manuel, Fátima, Angelita, Nouris y yo decidiéramos invitarlo a participar en el Grupo Nueva Arquitectura, como llamábamos al GNA antes que Emilio propusiera el Nuevarquitectura actual.

La llegada de Emilio fue un catalizador y de repente el Grupo estaba publicando artículos en los diarios nacionales y organizando eventos; recuerdo cuando organizamos Arquitectura Contemporánea  en la República Dominicana en Casa de Teatro en 1981 y teníamos una ponencia, la cual escribimos a dos manos sentados en el piso de la oficina  del Papá de Edda (creía que era de  Manuel, pero este me hizo la corrección) en la Pedro Henríquez Ureña en un verdadero “tour de force”, asi salió aquel trabajo “El Trasfondo de las Transformaciones Urbanas”. Esa dinámica permitió que cada día anterior a la publicación de la Hoja de Arquitectura que el Grupo publico durante dos años semanalmente, nos reuniéramos “ a ver que publicábamos” y siempre ocurrió la magia de  construir una idea que presentar a los lectores.

Actualmente trabajamos para sacar adelante la XI Bienal Internacional de Arquitectura de Santo Domingo y Emilio ha desplegado toda su actividad  para revisar, corregir y redactar lo básico para este evento.

La capacidad de trabajo, la inteligencia inquisitiva y la crítica certera y honrada, han sido las banderas de Emilio, intransigente con sus principios y sobre todo un gran amigo, un cronopio de rancia estirpe francomacorisana, el orgulloso “hijo de la viuda”, que vuela, raudo, a ponerse bien.
 Y aquí, todos, lo esperamos de vuelta.



OR

martes, febrero 21, 2012

Cuán público es nuestro espacio público: Golf en el Malecón




Una de las características del espacio público es el libre acceso.

Desde que se limita el acceso a un espacio , ya sea por pago de entrada o por membresía , el mismo pierde la característica de “público” y se entiende como un espacio privado que es usufructuado por un grupo de particulares, no importa que tan grande pueda ser este grupo, pues siempre el grupo que no puede acceder al espacio en cuestión siempre será mayor.

Se supone que el espacio público es además la expresión de la democracia urbana mas evidente.

Uno de los espacio públicos mas importantes de la ciudad de Santo Domingo lo constituye el paseo del Malecón, iniciado en los primeros años de la dictadura trujillista, enfrentándose el dictador a una rancia oligarquía urbana que era propietaria de los terrenos aledaños al mar.

Con el tiempo El Malecón se ha convertido en un espacio emblemáticos de la ciudad y el país, el espacio de celebración por excelencia a través de la historia moderna de la ciudad. Corsos floridos, desfiles militares, carnavales, la Feria del Merengue y cualquier otra celebración política o deportiva terminan o se realizan en este espacio maravilloso, cuyo paisajismo, sencillamente unas líneas  de palmas canas sobre le horizonte del Mar Caribe, es un poderoso ejemplo de lo caribeño.

Tantas cualidades en un frente marino siempre han despertado las  sueños de una ciudad mejor en un grupo y las ambiciones mercuriales o interesadas de los sicofantes de turno, en otro.

La franja costera del  Malecón, que es una zona protegida al estar declarada por la ley 305 del 23 de mayo de 1968 como Parque Nacional del Litoral Sur de Santo Domingo, es la gran ventana urbana hacia el mar Caribe, uno de los grandes aciertos urbanos de Santo Domingo, sin embargo no parece que las autoridades municipales entiendan el concepto de “Espacio Público” cuando se destapan anunciando que se ubicará una academia de golf en la franja costera, donde hoy funciona un helipuerto  abierto y donde hace algunos años se propuso una costosa estructura para un helipuerto turístico.

He planteado anteriormente que las propias autoridades son las que se descalifican como administradores del espacio público cuando insisten en traspasar su administración al sector privado, en otras palabras, cuando enajenan el  espacio, que debería ser de todos, a favor del capital privado. En el Malecón tenemos los casos de una serie de restaurantes que se han apropiado del frente marítimo frente a la Ciudad Colonial, otro restaurante, muy exitoso, que aprovechó la existencia de un cuartel policial en la franja costera para construir una edificación de dos niveles, la pista de go-cars, el helipuerto y ahora se pretende  construir una campo del deporte de campo mas elitista que existe ( averigüe usted cuanto cuesta un palo de golf!).

Así, poco a poco, dando pequeñas mordidas al espacio público, se va perdiendo la principal característica del paseo costero que tiene el Malecón: el que es un espacio de todos.

Me decía un buen amigo y funcionario municipal, que eso era para acercar aquel deporte al pueblo, y le contestaba que hay solo dos deportes realmente populares en el país: la pelota (beisbol) y el básquetbol y que con tal medida solamente limitábamos el acceso a un espacio que es publico por definición y que se pretende privatizar, me replicaba que el paisaje de un campo de golf embellecería la costa, y le decía que para embellecer no hay que tener un campo de golf sino la voluntad política de preservar el espacio publico para la ciudadanía, para TODA la ciudadanía y no solamente para los que juegan con la pelotita, que en el menor de los casos rompería muchos cristales de los vehículos que transitan por el Malecón.

Este seria otra muestra del síndrome de “bien muerto pero mal matado” de nuestro gobierno municipal.
OR