miércoles, agosto 03, 2022

Santo Domingo 524 Sueño, Pesadilla y Realidad.

 


Santo Domingo 524

Sueño, Pesadilla y Realidad.




 

Hay una cita sobre la ciudad que me parece evocadora en estos 524 años de Santo Domingo, si consideramos la fundación en 1498. Es de Joseph Rykwert en su libro  “La Idea de la Ciudad”:

 

“Pero la verdad es que las ciudades no se parecen a ningún fenómeno natural, porque son creaciones artificiales, aunque de un género curioso, integradas por elementos debidos tanto a la voluntad consciente como al azar y controlados imperfectamente. Si hemos de referirnos a la fisiología, a lo que más se parecerá una ciudad será a un sueño.”

 

Santo Domingo tiene todos los componentes para cumplir con esa apreciación de Rykewrt porque contiene todas las clases de sueños, desde el sueño encantador hasta la más aterradora pesadilla.

Ciudad caribeña, se recuesta, mas somnolienta que despabilada, en el recodo del Ozama con el Mar de los Indios Caribes. Fundada en la orilla este del caudaloso rio un domingo de agosto hace más de quinientos años, es movilizada tempranamente hacia la ribera occidental en los terrenos, más comunicados con el interland de la factoría que comienzan a montar los Colones, de la aldea de la cacica Ozema. El padre Vicente Rubio habla de los amores de la cacica con Miguel Diaz de Aux, como el romance fundacional que produjo, además, el primer mestizo de las nuevas tierras, que en ese entonces América no era aún América. Aquí inician los sueños.

Ciudad Primada, Atenas del Nuevo Mundo, la Ciudad del Ozama; los nombres resuenan entre los sueños de grandeza hispánica y las pesadillas del exterminio de los indios y la esclavitud de los negros. Los sueños fueron esculpidos a lo largo de tres siglos en muros de piedra de cantería y tapia, convertidos en una magnifica arquitectura y en una ciudad renacentista con calles trazadas a escuadra que competían con las calles de Florencia, haciendo realidad la febril visión de Geraldini.

Ciudad de Ovando o de Colon-Diego- construida por alarifes, militares canteros y de indios defenestrados, su claridad urbana la torna referente para las nuevas ciudades del recién estrenado continente.  En ella los sueños se materializan en el espectáculo de la Catedral de Santo Domingo, cabalgando entre el gótico tardío o de los Reyes Católicos y el cuattrocento renacentista, la robusta Fortaleza de Santo Domingo, conocida como la Fortaleza Ozama, el dramático Palacio de las Casas Reales, bello siamés arquitectónico que remata magistralmente la calle de Las Damas, la más vieja del continente. Los conventos, los Dominicos al sur y los Franciscanos al norte, como buen ejemplo de la Civitas Dei de San Agustín.

La plaza mayor, ese espacio mágico y sus réplicas,  el parque Duarte, la plazoleta Padre Billini, la plazoleta del Carmen y otros pulmones, le dan espacio, verde y aire a la “zona”. Sueños hechos piedra también son las iglesias, de los Dominicos, Regina, del Carmen al sur y las Mercedes, La Altagracia, al lado de las ruinas del primer hospital de América al norte y las lejanas  y las casi olvidadas de San Lázaro, San Miguel, San Antón y Santa Bárbara, templos de canteros, albañiles y marineros relegados al nordeste.

Sueños son también, las universidades, las primeras, la Santo Tomas de Aquino de los Dominicos y el bellísimo colegio Gorjón, una de mis edificaciones preferidas en la Ciudad Colonial, mal coronada con un tejado gris que desentona. Y todas esas casas, de Ovando, el Cordón, de Tostado, Rodrigo de Bastidas, con sus patios, miradores inventados y ventanas góticas geminadas.

Esa primera ciudad se construyó para luego ser abandonada a su suerte y arrastrada a las primeras pesadillas de la pobreza urbana.

Sin embargo a partir de esos sueños y pesadillas, Santo Domingo renació como una ciudad viva con una arquitectura moderna excepcional que recoge desde las obras del ingeniero de caminos puertorriqueño Benigno Trueba, edificios Cerame, Baquero, Diez, Olalla; hasta la primera  obra moderna dominicana, el Copello diseño de Guillermo González ; hasta la joya Art Deco del edificio Plavime de José Antonio Caro y Leo Pou Ricart, que con otros edificios fundamentales de la modernidad dominicana, se engarzan como joyas en el paseo de la Calle El Conde.

Luego vienen los ensanches: Ciudad Nueva y Gascue, hacia el oeste, la conurbación con el poblado isleño de San Carlos al norte y las villas, Villa Francisca, Villa Consuelo y Villa Juana.

El malecón le pone una ventana hacia el mar a la ciudad y la perfila como una ciudad “moderna” civitas diaboli, la ciudad de Trujillo.

Hasta la década de 1960 la ciudad estaba contenida entre los ríos y las villas. A la muerte de Trujillo se inicia la explosión urbana que caracterizará la ciudad hasta hoy. Mas pesadilla que sueño, con una revolución que no fue a sus espaldas y la falta de gestión urbana efectiva, Santo Domingo es hoy una metrópolis que se canta y que se llora; donde sus mejores recursos no son aprovechados, donde la ciudad histórica la da paso a la ciudad histérica, pobre y orgullosa que se agazapa a orillas del Ozama; donde se comparten las precariedades de Gualey, la Ciénaga y Los Guandules con el american dream del Polígono Central convirtiéndola en una ciudad paleo-tecnológica en la que viven y mal viven, sueñan y desesperan casi cuatro millones de almas en una realidad cotidiana congestionada de autos que se comen la ciudad.

Con toda esa historia y ese lastre administrativo, la ciudad de Santo Domingo sigue oteando el futuro mirando hacia el Mar de los Indios Caribes, esperando, no se sabe si una mejor suerte o un huracán que limpie el rio. Santo Domingo, a pesar, o quizás, por todo eso, es una ciudad que se piensa así misma como la ciudad que debe ser, la que sueño siempre, la que me desespera a diario.

OR.

 

 

 

miércoles, julio 06, 2022

DEL JARAGUA AL HISPANIOLA.

 DEL JARAGUA AL HISPANIOLA.

La pérdida de la memoria moderna de la arquitectura dominicana.


Hotel Paz. Guillermo González. 1955. Foto encontrada en un archivo norteamericano  por la Arqta. Virginia Flores. 


 

Cuando en 1985 el Grupo Nuevarquitectura y un grupo de arquitectos se lanzaron a tratar de evitar la absurda demolición del Hotel Jaragua de 1942 diseño de Guillermo González, uno de los argumentos fue que por las dimensiones del lote donde se encontraba el Jaragua era posible desarrollar el nuevo hotel sin destruir el de Guillermo, recibimos como respuesta de Flores Estrella, aquella bizarra información de que se habían realizado estudios estructurales al hotel y habían arrojado el resultado de que la edificación estaba al punto de colapsar. El famoso intento de demoler el Jaragua con cargas explosivas demostró lo absurdo de aquella afirmación. Juan Luis Guerra lo inmortaliza en su tema de Le dien dinamita( Jaragua no cae,) retomado por Alex Martínez y Rab Messina como título de su magnífico libro.


Hotel Jaragua. Guillermo Gonzalez. 1942



La conservación de monumentos se ha considerado por mucho tiempo como un proceso que debe aplicarse a las edificaciones coloniales y relacionadas, aun en la actualidad no se entiende el valor y la historicidad de los edificios y centros urbanos modernos lo que ha permitido que se pierdan muchas piezas importantes de la edilicia moderna. Luego de demolición del Jaragua, el Grupo Nuevarquitectura realizó el seminario Arquitectura Contemporánea y Patrimonio Cultural, con el fin de crear conciencia sobre el valor de la arquitectura moderna y proteger, entre muchas,  la obra de Guillermo González, que ha sido de las más afectadas.

El Jaragua, y el Jaraguita, en el malecón; el edificio de Agricultura en la Feria y la misma Feria como conjunto. La defenestración del Copello en la calle El Conde, para mencionar, rápidamente algunas de las obras de Guillermo afectadas por ese obtuso desconocimiento de que el Moderno es también Patrimonio, como dice el afiche del DoCoMoMo dominicano, testimonian esa pérdida sistemática de la memoria de la arquitectura moderna dominicana.

Entonces, de repente, nos enteramos de que el Hotel Hispaniola, antiguo Hotel Paz, obra de Guillermo González, ha sido declarado de utilidad pública para la construcción de un centro de convenciones.


 Creo que es necesario que se explique si este proyecto compromete la integridad del Hispaniola y que se consulten a las instituciones pertinentes sobre el destino de la pieza. Sugerimos que en ese sentido se consulten a los comités dominicanos del DoCoMoMo y del ICOMOS, al ministerio de Cultura y su Oficina Nacional de Patrimonio Monumental y a las Escuelas y Facultades de Arquitectura del país, desde ahora la Facultad de Arquitectura y Artes de la UNPHU ofrece sus espacios para propiciar y participar en cualquier consulta o presentación al respecto. Que se entienda que no nos oponemos al proyecto del centro de convenciones, aunque entendemos que existen locaciones quizás más adecuadas como el antiguo Agua y Luz, abandonado a su suerte o la antigua  Feria Ganadera, sino que se pondere con la debida sensibilidad el valor del Hispaniola y con él el valor de la arquitectura moderna dominicana.

Me parece importante que retomemos el argumento que se utilizó para defender el Jaragua y que mencionamos al principio, no es necesario destruir nuestra memoria para edificar una nueva

Vale la pena preservar nuestras obras de arquitectura de la primera modernidad dominicana, se lo debemos a Guillermo, a Caro y a toda esa pléyade de arquitectos modernos de la primera generación.




miércoles, junio 22, 2022

La Ciudad Colonial de Santo Domingo: Planificación y Gobernanza

 




Facultad de Arquitectura y Artes

Mesa Metropolitana de Arquitectura y Urbanismo

Foro de Asuntos Sociales. UNPHU

 

Nota Conceptual.

La Ciudad Colonial de Santo Domingo (CCSD) es, en términos urbanos e históricos, el activo más importante de la ciudad. Rescatada a partir de la década de 1970, la CCSD no ha podido implementar correctamente ninguno de los planes directores que se han venido formulando desde el inicio del proceso de rescate y restauración con el llamado Plan Esso de 1967. Hasta la fecha se han formulado por lo menos tres planes directores para el centro histórico: el Plan Cuna de América de la década de los ’80, el Plan Lombardi, de la primera década de este siglo, y el Plan Lombardi, revisado y promulgado, que es el que actualmente rige la Zona.

Plan Esso. 1967


 

No obstante, estos esfuerzos no han logrado una gestión efectiva de la CCSD por varias razones, y entre ellas, la multiplicidad de instituciones que actúan normativa y operativamente en el centro histórico (Cultura, el Ayuntamiento, la Comisión de Monumentos, la iglesia y actualmente Turismo y la desaparecida OISOE).

 

Como parte de la ciudad, la gestión de la CCSD es responsabilidad del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN), sin embargo, luego de un largo período de estancamiento de las inversiones y programas del Estado, se inicia un ambicioso programa de rescate de mano del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ha confiado la ejecución de este programa al Ministerio de Turismo (MITUR), por encima de Cultura o del ADN, que eran los interlocutores evidentes, y esta situación podría ser interpretada, y así se ha hecho, como una debilidad en la gobernanza de la Ciudad Colonial.

 

Visto así, además de problemas de servicios, seguridad ciudadana y tránsito – que son temas de un Plan Director -  se podría decir que la CCSD tiene graves problemas de planificación y gobernanza  y, en esa dirección, algunos grupos han propuesto la designación de la Ciudad Colonial como Municipio o Distrito Histórico, con autoridades propias que gestionen con cierta independencia su territorio, o sea, darle a la CCSD su propio doliente, uno solo y no múltiples y descoordinados como ha tenido hasta ahora.

 

Por esa razón, el FORO DE ASUNTOS SOCIALES UNPHU propone organizar un debate con el tema de: La Ciudad Colonial de Santo Domingo: Planificación y Gobernanza.

 

Participantes:

Conferencistas principales:  

                                          Arq. Eugenio Pérez Montas.

Centro de Altos Estudios Humanísticos y del Idioma Español.

Dr. Juan Lladó

 


Arq. Eugenio Pérez Montás
Dr. Juan Lladó



Panelistas:



Ministerio de Cultura, Oficina Nacional de Patrimonio Monumental.  Arq. Juan Mubarak

Ayuntamiento del D.N. Directora de Patrimonio Cultural y Centro Histórico. Arqta. Diana Martínez.

Ministerio de Turismo. Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano CCSD.  Arq. Amín Abel

ICOMOS Dominicano.  Presidente. Ing. Amaury Cestari

Cristobal Valdez & Asc. Arq.Cristóbal

Asociación de Propietarios y Residentes de la Ciudad Colonial (APRECC), Raquel Casares

 

Instituciones invitadas:


Ministerio de Cultura

Ministerio de Turismo

Ministerio de la Vivienda

ASONAHORES. Sr. Rafael Blanco Tejera. Presidente

ACOPROVI. Arq. Jorge Montalvo. Presidente

CODIA. Arqta. Nidia Abreu, Presidente Núcleo de Arquitectura

SARD. Arqta. Adis Ozuna, Presidente

BID

Asociación de Propietarios y Residentes de la Ciudad Colonial  (APRECC)


Unión de Juntas de Vecinos CCSD

 

Academia:

INCE. Arq. Francisco Medina

O&M. Arq. Rosy Abinader

PUCMM Santiago. Arq. Rosemary Franquiz

PUCMM Santo Domingo. Arq. Gabriel Ardila

UASD. Arq. Alexis López

UCATECI. Arq. Maritza Estrella

UCE. Arq. Francesco Gravina

UCNE. Arq. Jean Oleaga

UNIBE. Arq. Jesús D’Alessandro

UTESA. Arq. Virgilio Veras

 

 


 

Organización y Moderación:

Facultad de Arquitectura y Artes UNPHU.

Omar Rancier

José Antonio Constanzo C.

Foro UNPHU de Asuntos Sociales

Miguel Guerrero.

 

Fecha: 22 de junio

Hora:   4:00 a 8:00 pm

Sitio:    Sala Max Henríquez Ureña

 

Programa:

4:00-4:10-Palabras de bienvenida:     Raúl de Moya. FUPHU

4:10-4:20-Introducción                       Miguel Guerrero

                                                            Omar Rancier

 

Conferencias:

4:20- 4:50                                            Eugenio Pérez Montás

4:50-5:20                                            Juan Lladó

 

Panel:

5:20-5:35                                            Juan Mubarak (Cultura)

5:35-5:50                                            Dianita Martínez (ADN)

5:50-6:05                                            Amín Abel (Turismo)

6:05-6:20                                            Amaury Cestari (ICOMOS)

6:20-6:35                                            Cristóbal Valdez.

6:35-6:50                                            Raquel Casares (APRECC)

 

6:50—7:10                                          Pausa

 

7:10-7:40                                            Participación Institucional.

7:40-8:00                                            Preguntas

 

8:00                                                     Clausura/Brindis.

 

Normas de participación

Introducción/ bienvenida. 4:00-4:20 pm

Primera Parte 4:20-6:50 pm

Los charlistas tendrán hasta 30 minutos para su exposición.

Los panelistas tendrán hasta 15 minutos para su participación.

Segunda Parte 7:10- 7:40 pm

Se dará la palabra a tres participaciones institucionales de 10 minutos, previamente solicitadas.

                       

El Moderador dará la palabra y avisará a los participantes cuando falten 5 minutos para vencerse el tiempo de su participación

 

lunes, junio 06, 2022

 Los 97 de Cuqui



97 años cumple Francisco Manuel Felipe Lorenzo Batista Bisonó -Cuqui- , gloria de la arquitectura moderna de nuestro país.


Santiaguero de corazón, ha regalado a su ciudad-la Ciudad Corazón- una serie de obras que representan lo mejor de esa generación que una vez llamara la generación intermedia de la arquitectura moderna dominicana.







En 1982, el Grupo Nuevarquitectura, en su revista Arquivox, que editara juntamente con Emilio Brea,  dedicó uno de sus pocos números a Cuqui, con una entrevista de 10 preguntas que le formulamos  y a Ramón Báez López-Penha-Mocinto, donde publicamos por primera vez el primer capítulo de su libro "Por que Santo DOmingo es Asi.",Cuqui nos respondió con un largo documento manuscrito y  lo publicamos tipo facsímil, escrito en esa letra abigarrada que muestra, en grafía, la complejidad de su pensamiento teórico que se contrapone a lo fluido y racional que es su arquitectura.





En aquel número resaltamos una cita de Cuqui que siguen siendo muy actual, decía:

 

“.. No avanza la arquitectura porque poco se habla de ella, porque poco se pondera, porque no se hace crítica del nivel del logro propio de cada obra; porque se hace tipología, porque se dejan construir soluciones que no se justifican para su emplazamiento y función.”

 

Cuqui es un referente de la buena arquitectura y un abanderado del movimiento moderno y el racionalismo. Su modestia es proverbial y el mismo se define como dibujante y no como arquitecto. Se formó en la escuela de arquitectura de la UASD cuando estaba entre sus profesores Guillermo González, a quien , según nos contara Cuqui en una entrevista grabada en la inauguración de la Primera Bienal de Arquitectura Guillermo González Sánchez en 1986, le decían en la escuela “La Cuaba” por lo duro que era.




Ha sido reconocido por el CODIA, cuyo logo diseñó, el Grupo Nuevarquitectura, la Fundación Walter Palm, como parte del excelente programa "Doce Trayectorias y un Camino" y la SARD y ha estado presente en todas las ediciones de la Bienal de Arquitectura de Santo Domingo, una de ellas dedicada al maestro santiaguero y en la cual además fue de los jurados de premiación.

Su creatividad está demostrada desde sus primeras obras;  empezando por el dominio de la expresión clásica del Palacio de Bellas Artes , uno de los más bello locus de la ciudad de Santo Domingo; la modernidad urbana del Roxy en la calle El Conde, reseñada por Plácido Piña en su delicioso blog "Arquitectura en bici";  sus innovadores trabajos en la PUCMM, los bellos edificios que diseñara para Mera, Muñoz & Fondeur y los emblemáticos edificios del Cuartel de Bomberos y el local del Partido Reformista en Santiago, hasta su casa, que ha devenido en sitio de peregrinación para los que queremos a a Cuqui y  amamos su obra.

Penélope se siente regocijada de decirle a Cuqui en su cumpleaños:

¡Te queremos, te respetamos y te admiramos!

OR

 


jueves, diciembre 02, 2021

ORIOL BOHIGAS

ORIOL BOHIGAS

Oriol Bohigas .foto tomada de cultura21.cat


Oriol Bohigas ha muerto. El creador de la "nueva Barcelona" que dirigió la transformación que la Ciudad Condal hacia un modelo de buen urbanismo, a raíz de la celebración de los Juegos Olímpicos en esa ciudad..

Comparto con ustedes un artículo publicado en el periódico  español El País el 3 de julio de 1999, de la autoría de Agustí Facelli, motivado por la entrega del premio del Royal Institute of British Architecs (RIBA) que por primera vez se entregara a una ciudad y no a un arquitecto u oficina de arquitectos.

Las declaraciones de Bohigas que se recogen en este artículo me parecieron en ese momento esenciales para el abordaje de los planes para transformar una ciudad hacia una versión mejor, esto a pesar de que declarar que hay que abandonar " ...la estrategia d los planes urbanísticos generales" y proponer cambiar " el urbanismo por la arquitectura"

Con la partida de Bohigas  la ciudad pierde uno de sus mayores y mejores defensores, que dejo un modelo para estudiar la ciudad.

PeNéLopE lamenta profundamente su partida.

OR

El manifiesto de Oriol Bohigas

El padre espiritual de la nueva Barcelona argumenta los logros y contradicciones del modelo elegido



El modelo Barcelona no ha sido un plan urbanístico teorizado y cerrado desde los primeros años ochenta, sino más bien un conjunto de ideas bien asentadas que luego han sabido jugar hábilmente la partida del pragmatismo, adaptándose a las múltiples demandas de una ciudad como la capital catalana. En el acto de entrega del premio del RIBA, el pasado día 23, Oriol Bohigas trazó una síntesis de esas ideas sobre las que vale la pena detenerse, pues hasta la fecha no habían sido formuladas con tan explícita voluntad de manifiesto.

Bohigas partió de la constatación de que la ciudad es un hecho político y, como tal, cargado de ideología y de práctica política. El hecho de que los tres alcaldes de la Barcelona democrática pertenezcan a un mismo partido -socia-lista- ha permitido, en su opinión, una estabilidad y continuidad en los proyectos que ha facilitado una transformación coherente de la ciudad, concebida como el lugar propio de la civilización contemporánea. Partiendo de esa concepción, en términos físicos "la ciudad es el conjunto de sus espacios públicos", escribe el arquitecto. "Debo advertir que cuando hablamos de espacio público no nos referimos solamente a los espacios urbanos, sino también a la inserción de la arquitectura en los servicios colectivos".

Pero ese espacio urbano es realmente público en la medida en que resuelve dos cuestiones: la identidad y lo que él llama "la legibilidad". La identidad consiste en plantearse cualquier intervención en relación con su entorno inmediato; no con la ciudad pensada como un sistema global y unitario, sino como una suma de sistemas relativamente autónomos: "Entender la ciudad como una suma de barrios creo que ha sido uno de los criterios básicos en la reconstrucción de Barcelona". "Pero no se trata sólo de la identidad del barrio, sino de la propia identidad representativa de cada fragmento del espacio urbano, es decir, de la coherencia de su forma, su función, su imagen. El espacio de la vida colectiva no puede ser un espacio residual, sino un espacio significativo, proyectado, minuciosamente diseñado".

Por lo que se refiere a la "legibilidad", las intervenciones han de respetar una sintaxis y una morfología que el ciudadano pueda comprender sin dificultad. "No se trata de reproducir textualmente las morfologías históricas, sino de reinterpretar aquello que hay de leíble y antropológicamente conformado en la calle, la plaza, el jardín, el monumento, la manzana, etcétera. Seguramente seré acusado por muchos urbanistas pretendidamente innovadores de conservador, reaccionario, anticuado. Pero quiero insistir en que la ciudad tiene un lenguaje propio del que es muy difícil escaparse. No se trata de reproducir las avenidas hausmannianas, ni las calles de las cuadrículas del XIX, ni las plazas barrocas, ni los jardines de Le Nôtre o de Capability Brown. Se trata de analizar, por ejemplo, cuáles son los valores centrípetos de las plazas, cuál es el poder plurifuncional de una calle alineada con comercios, cuáles son las dimensiones que han permitido el establecimiento de las tipologías más frecuentes. Y se trata de comprobar cómo el abandono de esos cánones provoca la muerte de la ciudad".

Para evitarla, prosigue el arquitecto, hay que abandonar la estrategia de los planes urbanísticos generales: "Hay que dar un paso adelante en la exigencia proyectual. Hay que definir concretamente las formas urbanas. Es decir, en vez de utilizar los planes generales como documento suficiente, hay que imponer los proyectos urbanos puntuales. Si me permiten decirlo exageradamente, diría que hay que sustituir el urbanismo por la arquitectura. Hay que proyectar el espacio público -es decir, la ciudad- punto por punto, área por área, en términos arquitectónicos". "Durante estos últimos 30 años, los planes generales han justificado en toda Europa la disolución de la ciudad, su falta de continuidad física y social, su fraccionamiento en guetos, y han facilitado la criminal especulación del suelo no urbanizable. Y además, han falseado la participación popular, cuyos criterios, lógicamente, no pueden alcanzar más allá de la dimensión del barrio".

"Ya sé que estos últimos años han aparecido muchas voces defendiendo la ciudad difuminada, informalizada de las periferias como el futuro deseable y previsible de la ciudad moderna. La ville eclatée. Esta posición me parece extremadamente equívoca. Las periferias no se han construido para atender los deseos de los usuarios. Han aparecido por dos motivos que corresponden a los intereses del capital de la promoción pública o privada y a la política conservadora: rentabilizar especulativamente el valor de unos terrenos que estaban fuera de las áreas urbanizables y segregar de la colectividad ciudadana a los grupos sociales y las actividades que molestaban a las clases dominantes". A modo conclusivo, dos dudas sobre la calidad arquitectónica de los planes urbanísticos. Por un lado, la arquitectura está obligada a dar servicio al ciudadano, pero en tanto que arte debe plantearse como innovación. "La buena arquitectura no puede ser sino una profecía en lucha contra la actualidad. Servicio actual y profecía contestataria es el difícil dilema que debe resolver la buena arquitectura".

Dos modelos, pues, aparentemente irreconciliables: la arquitectura que aparece en las revistas especializadas y la real, la que se practica a diario en suburbios, zonas turísticas, márgenes de autopistas y centros comerciales, que es "una arquitectura muy mala, la peor de la historia". Esta falta de calidad se debe principalmente, en opinión de Bohigas, al hecho de que los grandes proyectos no son capaces de proponer ya "modelos metodológicos y estilísticos" a seguir.

miércoles, noviembre 03, 2021

3 DE NOVIEMBRE: EL DIA DE LA ARQUITECTURA DOMINICANA

 

3 DE NOVIEMBRE: EL DIA DE LA ARQUITECTURA DOMINICANA

Busto de Guillermo González de Prats Ventós quien lo  donó  al Grupo Nuevarquitectura.  Vestíbulo Facultad de Arquitectura y Artes. UNPHU.


Copia del decreto 503-88
Hace 121 años día, un como hoy, 3 de noviembre, nace en Santo Domingo Guillermo González Sánchez, que con el tiempo se convierte en el referente dominicano de la modernidad arquitectónica. También, un día como hoy, hace ya 33 años, en 1988, se emite el decreto número 503-88, firmado por el entonces Presidente de la República Dr. Joaquín Balaguer, con el, cual respondiendo a la “solicitud elevada al Poder Ejecutivo por el Grupo Nueva Arquitectura, fundado el 3 de mayo de 1979…, Se instituye el 3 de noviembre de cada año, como ”Día de la Arquitectura Dominicana”. y no el Dia del Arquitecto Dominicano, como a menudo lo nombran.

Ese decreto se logra por las gestiones de Emilio Brea, desde Nueva Arquitectura y con el apoyo solidario del querido y respetado Arquitecto Rafael Tomás Hernández.



Arq. Rafael Tomás Hernández. Foto cedida por el Arq. Gustavo Moré, y Emilio Brea.

Por primera vez se reconoce la labor del arquitecto dominicano como una labor digna de merecer un día para su celebración; era un reconocimiento que la sociedad de nuestro país debía a quienes diseñan y construyen el espacio en que vivimos. En el pasado no había distinción entre el ingeniero civil y el arquitecto. 

Ya anteriormente , hacia el año de 1983, los arquitectos logramos que los planos arquitectónicos fueran firmados por el arquitecto diseñador, antes podía firmarlo cualquiera que tuviese el título de "ingeniero", sin importar que fuera ingeniero civil, eléctrico, agrónomo  o cualquier otro que llevara ese título . Fue aquel momento en el que los arquitectos firmaron “La Carta de la Gran Muralla” donde decíamos NO a la usurpación de la firma del arquitecto. Ese documento se redactó y firmó en un restaurante chino de la época, situado en la Avenida 27 de Febrero, que se llamaba La Gran Muralla y se hizo en ese sitio porque el CODIA, dirigido por un grupo recalcitrante de ingenieros civiles, le había denegado a los arquitectos el uso de sus salones para este fin.

Actualmente, aunque del arquitecto se reconoce y se aprecia su trabajo por parte de la sociedad dominicana, todavía persiste la confusión en diferenciar el arquitecto del ingeniero, pero en unos niveles que podríamos calificar de coloquiales.

Muchos jóvenes arquitectos desconocen esas luchas y a veces siento que bajan la guardia en cuanto la defensa de sus intereses. Hay que seguir defendiendo nuestro espacio profesional ante algunos prejuicios que intentan descalificar la labor del arquitecto, sobre todo en el área de la planificación territorial.

Creo, y así lo escribí hace mucho, que la arquitectura dominicana ha crecido, se ha profesionalizado cada vez más como oficio, pero no así en cuanto a el abordaje conceptual.

Se ha perdido mucho de los espacios de discusión sobre la ciudad, de las reflexiones sobre una ciudad (ciudades) que se desparrama sin control y la arquitectura que se hace normalmente no asume la inserción urbana como un criterio y, a veces se pierde en el formalismo.

Creo y así lo he escrito y discutido, que las revistas de arquitectura no profundizan la parte teórica y conceptual de la arquitectura dominicana, se ha perdido el ethos crítico que animó a todo un grupo de lo que llame la tercera generación de arquitectos dominicanos.

Las academias – y hago un mea culpa – han perdido profundidad y se han centrado en los procedimientos.

Taller  Arq. Guillermo González. Facultad de Arquitectura y Artes. UNPHU.
Sin embargo, hay toda una generación emergente que está redescubriendo la arquitectura como expresión total que se genera en la reflexión teórica y eso es bueno. Esperamos que además recojan la crítica y la teoría como un instrumento de diseño y que animen el debe y la reflexión.

¡Felicidades arquitectos dominicanos en el Día de la Arquitectura Dominicana, el futuro espera cosas buenas de todos nosotros!

OR

Escultura alegorica de la Arquitectura. Jardines de la Facultad de Arquitectura y Artes UNPHU.