miércoles, mayo 20, 2026

Un Maestro callado.

 





De la obra de Caro Alvarez supe en mi tiempo de estudiante en una escuela de arquitectura de la UASD donde se hablaba poco de la arquitectura dominicana, en las magnificas clases de Composición del Profesor Gautier, el queridísimo Doi, parte del famoso Eje Italia mencionado por Plácido Piña, compuesto por un grupo de arquitectos formados en Italia: Doi, Calventi, Victor Bisono, con una vision mas social y humanista que el otro grupo mencionado por Plácido, el de los formados en los Estados Unidos,que tenian una vision más tecnologica, del que solo recuerdo a Fred Goico, pero que mirando hacia atrás, también podríamos incluir a Miguel Vila y Danilo y Tony Caro Ginebra, egresados también de academias norteamericanas.

Un aporte de Tony en el campo académico que muchos desconocen es que fue de los que dieron forma, justamente con Pedro José Alfonso, Cuquito Armenteros, Donald Barber y Jocelyn Beras, del primer plan de estudio de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la UNPHU 

Mas adelante, ya en el Grupo Nuevarquitectura, y a partir de las discusiones  y los extraordinarios trabajo de Gustavo Moré, Cuquito, sobre la arquitectura moderna en la era de Trujillo, fuimos conociendo mas sobre la obra de Caro y sus hijos, que continuaron la tradición de hacer buena arquitectura, al punto que dedicamos la Segunda Bienal de Arquitectura de Santo Domingo, en 1988, a Jose Antonio Caro Álvarez y durante la organización de esta bienal conocí a Tony, quien desde el primer momento se prestó no sólo a cooperar con la bienal sino tambien de patrocinarla.

Recuerdo un articulo, que a raíz de esta bienal publiqué en el periódico El Caribe, sobre Caro Alvarez, donde decía que la Oficina de Caro Alvarez fue la oficina de arquitectura mas grande del pais durante la dictadura, aseveración que fuera corregida en un brillante articulo del arquitecto Pérez Montás, donde demostraba que la mayor oficina de arquitectura en esa época fue la de Gazón Bona.

En aquel momento nos suministró información e imágenes de la obra de Caro, como la bella foto de la Facultad de Medicina de la USD, con el texto manuscrito del Maestro que decía espíritu clásico y serenidad griega. Aquella vez tuvo la confianza de pedirme que presentara el trabajo del Estadio Olímpico Juan Pablo Duarte, diseño de Fred Goico yconstruido por la oficina de los Caro, Ingenieria y Arquitectura, en una reunion internacional de, creo, la Asociación Norteamericana de Hormigón Armado, que se celebraba en La Romana y a la cual no podía asistir, cosa que hice, con mas miedo que vergüenza, con la información y fotos que me suministró. Asi quedo sentada una relacion de respeto y afectos que perduró hasta la semana pasada cuando me sorprendiera su partida.
Segunda Bienal de Arquitectura de Santo Domingo,1988.
Tony Caro, Omar Rancier, Leopoldo Espaillat Nanita, Myrna Pichardo y el
Ing. Conde. 

Segunda BASD, entrega de premio a Raul de Moya por el Ing. Conde,
Al centro el Arq. Tony Caro. De espalda el Arq. Espaillat Nanita
Y en el extremo derecho la maestra de ceremonia, Myrna Pichardo.1988. 

Posteriormente , con el apoyo de Tony, se dejo instaurado en la Bienal de Arquitectura el Premio Caro, al mejor proyecto en la categoria de tesis de grado y en el año de la pandemia , a traves de Pinturas Popular se otorga el independientemente de la Bienal, el Premio Caro, iniciatva que galardona la excelencia estudiantil.



Entrega del Premio Caro en la Cuarta BASD



Los trabajos realizados por Tony y Danilo continuaron aportando calidad a la arquitectura moderna. De una manera callada y sin estridencias, obras como las del Museo del Hombre Dominicano, con su encantadora entrada donde se despliega magistralmente el promenade architectural corbusiano y la imponente Biblioteca Nacional, son obras paradigmáticas del siglo XX y coincido con Cuquito quien escribió, hace poco, una nota en internet que decía que el Museo del Hombre es una de las mejores obras del siglo XX.




Justamente Cuquito me invitó a escribir un texto sobre los Caro para el libro, magnífico, sobre esta familia de arquitectos, constructores, mecenas y empresarios que han marcado una pauta luminosa en un pais que se nos oscurece por momentos.

La obra de Tony, con Danilo, Jaime y la sangre nueva  Juan, su hijo, y con muchos otros brillantes arquitectos que pasaron por ese taller creativo, están ahí, calladas, mostrando como se hace buena arquitectura.

Tony, como lo veo, fue eso, un maestro callado que habló a traves de su arquitectura  y que se nos fue calladamente.

OR