sábado, enero 17, 2009

Hablemos Chino:

El Proyecto de CHINATOWN


El Barrio Chino fue una propuesta de GMR, Oficina de la Ciudad, el estudio de diseño urbano y arquitectónico que comparto con Pablo Morel y Luis Guzmán, con la colaboración de Roger Raffa, cuando nos contratara el Ayuntamiento del Distrito Nacional, hace 4 años, para desarrollar lo que llamamos el Paseo Comercial Duarte partiendo del concepto de diseñar un centro comercial abierto como si fuese un “mall’, un poco devolviendo la pelota a los centros comerciales cerrados que tratan, infructuosamente, de remedar el espacio público abierto.

La Oficina de la Ciudad entendió que había que reconocer ese espacio de cuatro cuadras entre la Av. Mella y la Av. México, donde se han instalado desde hace años un buen grupo de comercios de nacionales chinos; así las cosas planteamos que el único tramo del Paseo Comercial Duarte que tendría el pavimento de la calle de adoquines, fuese ese tramo de la avenida de manera que los chinos pudieran desplegar toda su parafernalia tradicional y milenaria en las fechas de sus festividades. Nunca se pensó en peatonizar el tramo.

El asunto de los parqueos – como el de colocar bancos a todo lo largo del Paseo Comercial Duarte – fue peleado por nuestra oficina y finalmente se impuso el criterio -¡oh Barcelona de mis lamentos!- de no colocar asientos, porque podrían ser secuestrados por buhoneros, ni permitir parqueos en la vía, porque se construiría un gran estacionamiento debajo del hoy remozado parque Enriquillo.

Posteriormente otras oficinas desarrollan los detalles del Barrio Chino, la Fundación Flor para Todos nunca respondió la propuesta de plan de manejo que le propuso GMR, Oficina de la Ciudad a solicitud de la fundación, a pesar, lo que tampoco han reconocido, de que le suministramos la base de datos arquitectónicos para el trabajo, un poco a lo Disney World, que se les preparara en el desaparecido CONAU.

Sin embargo el tramo de la Duarte que corresponde al Barrio Chino, ha sido la única zona donde los criterios que desarrollamos para todo el Paseo Comercial, como la incorporación de arte público y la arborización, ha sido respetada, el resto de la Duarte, se construyó sin siquiera la supervisión de nuestra oficina y cambiando algunos criterios y materiales.

Imagen tomada del blog de la Fundación Flor para Todos, Inc.

Con respecto al impasse actual con el asunto de los parqueos quiero publicar lo que le dije al Sindico Salcedo en una reunión que sostuvimos para otros asuntos y en la que estaban presentes el Arq. Cristóbal Valdéz y el Secretario del Ayuntamiento , Domingo Contreras, en aquella ocasión al preguntar el Sindico nuestra opinión sobre el asunto le dije que entendía que debía negociarse con los comerciantes del Barrio Chino, pues aunque se planteó desde el principio el concepto de no permitir parqueos en la vía esa disposición estaba sujeta a una oferta de parqueos públicos que aun no existe, le decía además, que ese tramo de la Duarte no tiene un gran volumen de tránsito y que eso se demostró porque cuando se permitieron los parqueos no hubo ningún problema en la zona, entiendo, continué diciendo, que el Ayuntamiento puede acordar cobrar una cuota por los parqueos y crear un fondo para invertir en la zona y podría experimentarse inclusive con parquímetros; finalmente le recomendaba que el Ayuntamiento sobre todo debía ser coherente con sus decisiones pues no era correcto que se fuera tan estricto en el Barrio Chino y a 200 metros calle arriba, los guagüeros hicieran lo que les daba la gana y el Ayuntamiento no tomaba carta en el asunto.

Duarte con París, foto de Juan Eduardo Almonte.

Estas mismas ideas las expuse en un coloquio organizado por Rosita Ng en el cual participaron además Emilio Brea, Amparo Chantada, José Chez Checo y Amado Hasbún entre otros, que se celebró esta semana en un restaurante chino del barrio de los chinos (populares y nacionalistas) que han hecho exitoso un espacio que estaba perdido en los umbrales de la Ciudad Colonial.

OR


miércoles, enero 07, 2009

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El Pintor del CONDEFoto Pablo Bonnelly.
Miguelín, como le dice Nicolás(*), siempre está escribiendo, desde Berlín, sobre la ciudad, sobre su ciudad, una ciudad que tengo el placer de compartir con él.
Estoy enamorado de esa ciudad, particularmente estoy enamorado de la Calle El Conde.
Un amor del negrito, porque ni la calle ni las autoridades, ni los mismos, calleconderos, escritores, poetas, pintores ni los mismísimos arquitectos, me hacen mucho caso; pero no importa, mi amor sigue ahi doliendo en cada paseo dominguero que hago por esa calle de mis amores.
Esta vez Miguelín, como le dice Nicolás, que ya no bebe vinopiña sino que se ha técnificado con los bipers etílicos, nos cuenta del pintor del Conde, Enmanuel, me dice Martha mi esposa, que es una de sus fans, que se llama ( lo supo por una entrevista que le hicieron en un programa de TV) aunque no se atreve a dejarse pintar.
Enmanuel es uno de los personajes del Conde que debiera inmortalizarse como hicieron los cubanos con el Caballero de París,( mira quien viene por ahí/ es el caballero de París, asi dice el danzón) quien tiene su estatua en la acera frente al convento de San Francisco en La Habana Vieja de Eusebio Leal, el Historiador de La Habana.
Miguelín, como le dice Nicolás, les envia a sus amigos un correo electrónico desde su www.cielonaranja.com, que nos atrevemos a reproducir, por aquello de nuestro amor por la ciudad y además porque hace tiempo quería publicar algo de Miguelín, como le dice Nicolás.
El correo viene con una bella foto de Pablo Bonnelly que muestra a Enmanuel caminando por un Conde húmedo y solitario, una imagen que podría leerse como triste pero que a mi me ha producido gran alegría ver que Miguelín, como le dice Nicolás, y mi gran y entrañable PabloB, se acordaron del Pintor del Conde.
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(*) Nicolás Davis, gran amigo mio y de Miguelín y Gabina, mecánico de profesión y bebedor de corazón, se encarga de mantener dañada mi camioneta entre otras cosas.


El Pintor del Conde

Miguel D. Mena

Cuando me miro en el mapa de Berlín me digo que no solamente vivo en la Torstrasse, a tres edificios de donde vive Win Wenders y a cinco manzanas de la tumba de Brecht, Hegel y Heinrich Mann, sino a cien metros de Gita, un ser quien a pesar de su minuvalidez enfrenta todos los climas berlineses en el portal de su apartamento, cerveza en mano y lanzando unos terribles estridencias si es que caras conocidas le pasan de largo y no se detienen para aportar a lo único que le queda, el beber, el gritar, el arrastrarse, para no precisa bendición de sus vecinos. Tengo diez años viéndola, y es como "Casa tomada" al reves, es como si en la calle ella fuese tan importante como los autobuses, los postes, la acera, el paquete de gente.
Cuando me miro en el mapa de Santo Domingo el Conde es casi lo inevitable.
El otro día le pedí a mis amigos unas fotos y gracias que aparecieron Pablo Bonnelly y Aquiles Castro en mi socorro.
Bien temprano y en un día de lluvia, el Pablo cruzó de San Pedro de Macorís a la Ciudad Colonial y tomó unas fotos bellísimas. En una de ellas, frente al Edificio Diez y ese poste de luz que según las leyes de la gravedad y los sistemas cartesianos que a veces sustentan nuestras ciudades -tal vez nuestro Santo Domingo no, porque como ustedes sabrán a veces escapamos de cualquier lógica-, algún se podrá caer, si es que algún soplo le da de frente, justo en esa esquina del Conde, salió este personaje, tal vez para muchos de ustedes bien caro.
Es un pintor. Siempre anda con el chorro de papeles y un tabaco de los tiempos de Concho Primo. Dice Carlitos Castro que cuando él no te dibuja, que él siempre está dibujando a la misma persona. ¡Ya le daría yo lo que no tengo para que me hiciera un retrato y tal vez descubrir en el mismo algo que me lleve al mismísimo código Da Vinci, que nada se puede dudar!
El pintor del Conde siempre está en el Conde. Todavía no habla solo, así que es de confiar. Su ámbito vital no son más de cincuenta metros: en e Conde, entre la Meriño y la Duarte. Ahí vive, malvive, ¿sueña?
El pintor del Conde tiene la magia de estar siempre al fondo, y también la de salir en todas las fotos de Conde cuando nadie está en El Conde.
En altas horas de la noche -digamos que a las 10, porque todo está bajando en Santo Domingo, hasta los ritmos del sueño-, hay que ver cómo el pintor del Conde comienza a sacar sus ajuares esenciales, tres o cuatros paquetes de cartones con los que irá armando su casa-dormitorio-cama-
residencia, en uno de los espacios del gift shop que queda justo frente a Helados Bon, al lado del Hotel Comercial.
Hacen 20 o 30 años en el mismo espacio estaba Papote, otro personaje de los años duros del antibalaguerismo, quien en sus momentos de locura o de lucidez gritaba cosas sobre El Moreno y sobre los gringos y sobre gestas que harían pensar que Troya o el desembarco de Dunkerke estaban cerca.
Siempre habrá gente a la deriva en el Conde, rostros zambulliendose con nuestros rostros, gente que se nos va hermanando sin que lo pensemos un instante, que de repente nos son necesarios, imprescindibles, tanto como el café servido por Abreu, los viejos dulces de doña María la turca, el mediopollo de la Cafetera, el calorazo de la Cafetera, el fantasma de Enriquillo Sánchez y de todos los exiliados españoles en la Cafetera, y de Cestero cruzando por la José Reyes y hablándonos de algún escandinavo que se interesó en sus cosas.

miércoles, diciembre 31, 2008

EDWARD DURELL STONE EN SANTO DOMINGO.

Revisando el magnífico libro editado por el Grupo León Jiménez, "Historias para la construcción de la arquitectura Dominicana, 1492-2008", que como apunta Ramón Gutierrez en el prólogo mas debía llamarse "La construcción de la historia de la arquitectura Dominicana", escrito por los arquitectos Gustavo Luis Moré, editor, Eugenio Pérez Montás, Esteban Prieto y José Enrique Delmonte, nos encontramos en la página 238, del capitulo "Modernidad y Contradicción en la Arquitectura de la "Era de Trujillo". 1930-1961" redactado por Cuquito Moré, con una foto cuyo pié reza: Espectacular toma del conjunto formado por el bloque original y su anexo de 1945 del Hotel Jaragua en Santo Domingo. Guillermo González" en la que aparece un personaje vestido de blanco que habíamos identificados, en una foto que nos suministrara la Blanca, hija de Guillermo González en Málaga en el año de 1984, como Edward Durell Stone, el arquitecto moderno norteamericano, diseñador conjuntamente con Philip Goodwin del MOMA de New York (1939) y con quien trabajara Guillermo González en su estadía en los Estados Unidos luego del viaje a Europa que realizara después de su graduación en Yale, .
Durell Stone luego de ser considerado uno de los arquitectos de la modernidad americana, fue execrado como revisionista al diseñar el edifico de la embajada norteamericana en Delhi y el edificio 2 Columbus Circle (1965) en New York, edificio que ha generado una controversia por la remodelación contemporánea que se propone, donde se aprecian algunos de los signos de la naciente posmodernidad.




Izquierda, 2 Columbus Circus , derecha arriba ,propuesta nueva fachada Columbus Circus.


Nunca supimos que Stone estuviera por Santo Domingo, de los arquitectos modernos norteamericanos solo Richard Neutra estuvo en marzo de 1945 por el pais, lo que fue reseñado en su momento por el diario La Nación , reseña que publicáramos, incluyendo las fotos de Neutra visitando el periódico, en la Hoja 45 de Arquitectura, sin embargo las fotos de Durell Stone, tanto la que nos suministrara su hija Blanca, como la de la publicación del Grupo León Jiménez nos dicen que parece ser que el arquitecto norteamericano visitó Santo Domingo también, como Neutra, en los años 40.

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Hoja 45 de Arquitectura, El Nuevo Diario, 15 de marzo de 1983






Foto del libro del Grupo León Jiménez. (pág. 238)

Foto suministrada por Blanca González en 1984.

martes, diciembre 30, 2008

Los Otros Dos de la Calle El Conde.

Emilio me puso un correo comentando el post anterior sobre los 10 edificios modernos de El Conde. Sostuvimos el siguiente intercambio:


No pude ingresar a COMENTARIOS, en consecuencia, te copie los mios...

Hay dos edificios que creo pudieran agregarse como modernos, aunque sus reales facturas sean Art Deco. No se que opinas tu. Me refiero al de la antigua Loteria, luego Kodak (Trivito Iglesias) y ahora ya no se como lo llamaran, pero que tiene un salon de belleza en el lado de la calle Jose Reyes que ya empìeza a distorsionarle sus cuidadosas fachadas. Otro es el ya viejo y que creo es el Cerame (no recuedo el autor), casi al lado de la historica sede del 14 de junio, entre Hostos y "la esquina de la esquizofrenia", acera norte (por supuesto)...

Emilio José Brea García


Totalmente de acuerdo, Emilo, de hecho tenia montado los edificio Saviñon y el Plavime, ya los incluire
Omar


Plavime, eso es, no Cerame... y el Saviñon, mi predilecto de todo el Conde, pues me remite a los muñequitos de Superman y el Diario El Planeta (por el remate de su cupula esquinera), y que dirije (todavia) Pedro White, donde trabajan Luisa Lane, Jaime Olsen y el debilucho de Clark Kent (el unico que no tiene nombre latino o iberoamericano y fijate que todos tienen sus apellidos anglosajones, ¡que maravilla el mundo de los comics que nos toco vivir!).
FELIZ INDULTO EL PROXIMO DAÑO (asi mismo, daño, no año)...
QUE LOS REYES NOS DEJEN MONTONES DE CORRUPCIONES...
TOTAL, TENEMOS GARANTIZADOS UNOS PROSPEROS INDULTOS...

Emilio José Brea García

Como le dije a Emilio, tenía preparado para incluir los edificios Saviñon y el Plavime, que siempre los he visto como edificios mas protomodernos que propiamente Deco, sin embargo al final los excluí.

Las observaciones de Emilio me refuerzan la idea de incluirlas y asi lo hago.

Les presento dos de las edificaciones mas bellas de la calle El Conde: el Edificio Saviñón de Octavio y Gloria Iglesias Molina y la Casa Plavime, que aparece como de autor desconocido en la "Guía de Arquitectura de Santo Domingo", pero que el Ing. Enrique Penson Paulus rescata a sus autores, Leo Pou Ricart y Jose Antonio Caro Alvarez en su estupenda obra "Arquitectura Dominicana: 1906-1950".

Estos días de insultos - perdón, indultos - compasivos se hacen propicios para callecondear y disfrutar de estas arquitecturas.

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11-Edificio Saviñón, Octavio y Gloria Iglesias Molina. 1946. Recién remozada su fachada presenta una imagen más limpia, a pesar de algunas decisiones cuestionables. Su interior sigue arrabalizado y como dice Emilio nos dió como ciudad esa imagen de Metropolis la ciudad de Superman .


12- La Casa Plavime, Leo Pou Ricart y José Antonio Caro Alvarez, 1936. Una de las edificaciones mas bella de toda la Calle El Conde, de proporciones exquisitas y detalles deco muy bien incorporados a la composición; presenta la articulación funcional que diferencia claramente lo comercial de lo habitacional. Una de las obras que hay que proteger a toda costa.


lunes, diciembre 29, 2008

10 EDIFICIOS MODERNOS EN LA CALLE EL CONDE.


Si hay una calle que me cautiva en Santo Domingo esa es la calle El Conde.
Me cautiva y me duele, al ver como se ha ido deteriorando su calidad ambiental, ante la mirada indiferente de todos nosotros.
Una de las características mas destacable de esta histórica calle es que resulta ser un resumen de la arquitectura que se ha construido en la ciudad desde sus inicios en el siglo XVI hasta el siglo XX.
En esta oportunidad quiero hablar de la arquitectura moderna que se localiza en su espacio y que se ha deteriorado mas rápidamente que las otras muestras históricas de nuestra arquitectura.
Edificios como el Copello, la primera muestra de la arquitectura moderna corbusiana - tiene cuatro de los 5 puntos de LC- se codean con edificios tan importantes en términos de su propuesta arquitectónica como el CMH, con la típica doble lectura, comercial –habitacional, que define las edificaciones del siglo XX en la vía, el Roxy, comentado por Pla en su Biciblog, y otros no menos importantes como el edificio Feris, el Edificio Saviñón o el polémico Conde 15.
Sin embargo El Conde aloja una serie de edificios modernos, modestos, realizados con una sensibilidad hacia la ciudad, una de las cualidades menos identificadas en la modernidad, que nos asombran, sin la estridencia que se quiere vender como arquitectura en la actualidad.
Para mi El Conde es un espacio mágico, desde sus escalinatas, diseñadas por Guillermo González, hasta la Puerta del Conde con el espacio secuestrado del Parque Independencia y con el espacio público mas delicioso de todo el país: el Parque Colón.
He otra ocasión he dicho que El Conde se puede leer en capas, y de hecho, la primera capa, la comercial, por mucho tiempo ocultó las otras dos capas: la capa de vivienda y la de coronamientos de tal manera que cuando se levanta la vista, luego de la eliminación de los letreros, parece que descubriéramos un Conde nuevo.
Estos edificios modernos son un nuevo descubrimiento para el paseante que se detenga a observar estas modernas fachadas que les presentamos.
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1-Edificio Jaar, El Conde Esquina Espaillat, la foto de abajo es del album de Stoppelman, nótese la diferencia y como se ha transformado negativamente este edificio, la última transformación es la perdida de el espacio que el edificio original proporcionaba a la ciudad al ampliar la acera, a pesar de la oposición de la Oficina Nacional de Patrimonio Monumental al anexo para la pizzaria, el dueño realizó la modificación por encima de la negativa de la ONPM.



2- Edifico Feris, las curvas de los balcones nos recuerda la sensualidad de la arquitectura de Niemeyer, nótese la articulacion funcional entre la primera planta comercial y el resto habitacional.



3- Edifico El Conde 361, este edifico, utiliza el mismo recurso de los balcones inclinados y el portal de doble altura, que utilizaron en el actuamente deformado Hotel Mercure, antiguo Hotel Comercial, de Nani Reyes y William Reid.


4- Edifico Cividanes, un edifico modesto con una composición de fachada proporcionada y limpia, con la articulación funcional, comercio - vivienda muy clara.

5-Joyería DiCarlo, racional, bien proporcionado, articulado funcionalmente en vertical y con unos calados muy interesantes, este edificio posee un zaguán bien articulado y me recuerda, a pesar de la "vestimenta clásica" que le encamisaron recientemente a la columna que apoya el descanso de la escalera, el zaguán del edificio del Instituto del Libro en la Nouel.


6- Edificio CHM de Reid y Reyes, deformado por los letreros. De nuevo la articulación funcional vertical y es destacable como los arquitectos solucionan el balcón, con su protección individual como una losa que se quiebra.

7-Edificio Copello, 1939, Guillermo González, el primer edificio moderno del país, abandonado y desfenestrado.
8- El Roxy, Cuqui Batista, un deterioro vergonzoso para un edifico moderno. Nuestra ciudad no debería darse el lujo de tener una serie de edificaciones abandonadas y tugurizadas en la calle histórica comercial más importante del país, el Roxy, con el Copello, el Olalla , todos edificios importantes y abandonados.





9- Edificio Gonzalez Ramos ( hoy Sederías California), Humberto Ruíz Castillo. La solución en esquina con las fachadas abombadas y uno de los ventanales mas bellos de la ciudad caracterizan esta obra, a la cual la voracidad comercial arrebató el detalle de las vitrinas recesadas que creaban un portal agregado al espacio público característico de muchos comercios de los años 50.10-Edifico Conde 15, Guillermo González, polémico por su diálogo en altura con la fachada oeste de la Catedral, ochenta metros al sur de la edificación y aun así se pretende bajarle la altura. El esquema de fachada dominado por las ventanas corridas se rompe con un interesante balcón que me recuerda algunas estratégias de diseño de Giuseppe Terragni.








sábado, diciembre 13, 2008

PETER COOK, Sobre la enseñanza de Arquitectura.

Ahora, que de nuevo me comprometo en un proceso de dirección académica en Arquitectura, les presento esta entrevista con Peter Cook, el legendario miembro del grupo inglés ARCHIGRAM, donde expresa sus opiniones sobre el proceso de enseñanza de Arquitectura, opiniones muy acertadas y que encajan perfectamente con el estado de la enseñanza de Arquitectura en nuestras escuelas y facultades.

Esta entrevista fue tomada del blog AE arquitectura Cd'E BCN.
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10 julio 2008
ENTREVISTA: Sir Peter Cook opina sobre la enseñanza de Arquitectura
Extracto de la entrevista de Orhan Ayyüce a Sir Peter Cook sobre la enseñanza de Arquitectura en Norte América


Imagen: Peter Cook

OA- En la conferencia habló brevemente del estado de la educación arquitectónica a través de los proyectos de los estudiantes. ¿Qué opina, como profesor, al respecto?

PC- Creo que la formación arquitectónica está en un momento duro y no lo quiere reconocer... Muchas de las personas que están oficialmente en la educación no quieren ver este problema, porque muchos de ellos no se dedican realmente a hacer arquitectura. Cuando empecé a estudiar arquitectura, los profesores eran en su mayoría arquitectos que además enseñaban. En la mayoría de Escuelas de América del Norte, las personas de la que están en lado académico solo están interesados en la arquitectura de un modo secundario. Y lo que no soporto es que la gente que realmente puede enseñar arquitectura se dejan al margen en las universidades...
Y creo que es una tragedia...
No creo que haya una vuelta atrás en eso, porque de algún modo, la gente que los aparta son los que tienen el poder... Lo hacen en su propio interés, para perpetuar un sistema en el que consigues veteranía y poder para decidir quién puede dar clase, te conviertes en un “profesor de la Escuela de arquitectura”...
Desgracidamente, gente como John Hejduk ya no están. Y la mayoría de gente que gestiona las Escuelas son académicos que han encontrado el cielo abierto en la universidad.

OA- ¿Cómo describiría la enseñanza de arquitectura en las universidades americanas?

PC- En América, a lo largo de los años, la “teoría” se ha convertido en el pilar central de el sistema de la Escuela. Muchos arquitectos tienen complejo de inferioridad como intelectuales y eso se les atraganta. Se les forma para que se sientan inferiores, que tengan paraoinas y frustraciones como artistas creativos, inculcados por intelectuales que no son arquitectos. En cierto modo, esto pasa en todo el mundo. Además, muchos de los mejores arquitectos no están interesados en la enseñanza. Están demasiado ocupados en su trabajo. Y los mantienen alejados de las escuelas, porque podrían inspirar demasiado a los estudiantes con sus opiniones y su conocimiento práctico...
Parece una conspiración. Al menos, me gustaría mencionar esta palabra en la conversación, para llamar la atención sobre este aspecto.

OA- Las Escuelas de arquitectura solían ser más liberales, en el sentido de que había más ideas e ideologías. Los profesores y los alumnos solían discutir sus opiniones contrarias. Ahora se ajustan a una educación en la que solo se enseña aquello que ya está demostrado. Las áreas muy especializadas se han convertido en departamentos en la Escuela. En lugar de crear edificios, se han creado departamentos. ¿Cómo hemos llegado a esto?

PC- Las Escuelas de arquitectura no son para nada liberales... Creo que los arquitectos se han metido solitos en la trampa al permitir que esto sucediese. Para sentirse más respetables, han creado esta vía de extra credibilidad dejándose atrapar por el ambiente de la posición del profesor. También pienso que la naturaleza de las Escuelas ha cambiado. Como en todos los campos, la gente quiere complicaciones... Por ejemplo, másters complicados, etcétera. Cuando yo estaba en la facultad, se tenía un objetivo: convertirse en arquitecto. Un título mínimo era suficiente. Ahora se oye a la gente decir: “Tengo mi primera carrera de esto, la segunda de lo otro...”. Incluso conozco a arquitectos muy interesantes de Londres que tienen 34 ó 35 años y están haciendo un doctorado. Son muy buenos arquitectos, pero su trabajo arquitectónico se ralentiza durante esos últimos años. El hecho de tener un doctorado les pone en una posición fuerte de superviviencia a través de la enseñanza, pero les quita la mejor época para hacer sus mejores obras. Esto no es tan atípico. En mi opinión, a mucha gente interesante se les deja de lado porque son fuera de lo común, ya que plantean ideas directamente, cosa que les deja fuera.

OA- De lo que me he dado cuenta es que los estudiantes son muy buenos usando el ordenador. Consiguen autosatisfacción inmediata de los renders. He visto a estudiantes proyectando un edifico como si solo fuese forma y trabajando continuamente en la “forma”, dándole vueltas una y otra vez delante de la pantalla del ordenador. Como un tic nervioso o una extraña obsesión... En algunos casos, les he tenido que pedir que se fijen menos en el objeto y más en el proyecto del edificio. Les costó mucho relacionar el edificio con la ciudad. Tanto si se genera con el ordenador como si no, la “forma por la forma” me aburre mucho. ¿Qué piensa usted al respecto?

PC- Por un lado, me encantan algunas de las herramientas digitales que hay, como las tres dimensiones, pero también me aburren los resultados inmediatos. Es como hacerse un traje al momento, con el que todo el mundo esté contento. De hecho, un traje bueno necesita algunos ingredientes especiales. También existe la posibilidad que dentro de cinco años todo el mundo se aburra de estas imágenes familiares generadas por ordenador. Hace 100 años la lámina de vidrio se utilizaba mucho en arquitectura, era el ingrediente principal. Quizás los diseños digitales son las láminas de vidrio de nuestra época. Además, también hay algunos diseños digitales maravillosos.

OA- Hablemos de su trabajo en Austria. ¿Utilizó las nuevas tecnologías en sus primeros diseños?

PC- No empezó como algo digital. Se ha ido realizando con nuevas tecnologías, pero está hecho como cualquier otro edificio.

OA- Tiene como un aspecto como de medio de comunicación, con todos los sistemas de información integrados en la piel. Parece un periódico actualizado, como si el edificio fuese un centro de información.

PC- Es curioso que digas eso. Cuando se inauguró, estaba dando clases en Barlett y con mi grupo de Máster fuimos a visitar Graz. Era la primera vez en la que me encontraba en la situación de tener a mis estudiantes ante un edificio hecho por mí. Es una situación curiosa, en la que nunca me había encontrado. Había llevado a estudiantes más jóvenes a un pequeño edificio que hice en Berlín, que ya llevaba abierto un tiemo, así que fue un poco menos dramático. Pero en ese momento, con un grupo mayor de alumnos y con un edificio tan “fresco”... La mitad de ellos intentaron hacer un edificio así en sus proyectos. Pensaron “esto es lo que hace el profesor Cook y eso es lo que tenemos que hacer”.
Era tedioso, porque yo no quiero clones...

OA- Eso me recuerda otra cosa. En la Escuela de arquitectura de Los Ángeles hay un día en el que los alumnos muestran sus proyectos. Entonces, miras los proyectos y, sin leer, sabes quién ha sido su profesor.

PC- ¿Esto le ha pasado recientemente?

OA- Sí, y estoy seguro de que pasa en muchos sitios más. Es muy común lo de contratar a ciertos profesores para atraer a nuevos estudiantes. Se ha convertido en un negocio. Me pregunto qué Escuela será la primera en abrir una sucursal en Abu Dhabi, siguiendo los pasos de la NYU.

PC- Son franquicias...

OA- La enseñanza de arquitectura se ha convertido en un negocio. En el momento en el que un estudiante se gradúa, pueden tener una deuda de hasta 150.000$ con la Escuela...

PC- Quieren un producto garantizado... Hay una cultura del “estudiante brillante” en las escuelas. Esto les hace escoger cierto tipo de estudio, de software, de compañeros, incluso de novio o novia. Pero no lo hacen porque les apetece. Lo hacen porque saben que les da un perfil concreto que les lleva a tener conexiones con ciertos arquitectos. Y siguen un camino marcado que quizás les lleve a la oficina de Zaha. También pasa en Barlett, que tienen conexiones con la oficina de Foster...

OA- ¿Y qué pasa con el estudiante que quiere criticar el sistema y cuestionarse cosas?

PC- Bueno, de hecho los estudios más interesantes buscan a estos excéntricos y les animan. Y esto sorprende a los estudiantes más organizados. A los buenos profesores les gustan y apoyan las rarezas, porque estimulan a los estudiantes. Por el contrario, los malos profesores quieren copias de sí mismos.

Ref.
Entrevista completa en inglés [archinect.com]
Peter Cook [www.bartlett.ucl.ac.uk]

Fuente: Centro de Enlace AE, BCN
Publicado por Laura Acosta

sábado, diciembre 06, 2008





La Fauna de Ricardo Brito.



Hace ya muchos meses Ricardo Brito, Arquitecto, Escultor y Amigo, presentó una exposición en la Casa de Alemania en la Ciudad Colonial, una exposición extraordinaria.
En aquella ocasión Ricardo me pidió que escribiera sobre la exposición para alguna publicación, le envié el escrito que publicamos hoy y nunca supe si se publicó en alguna parte.
Ahora buscando que publicar me tropecé con aquel escrito y al releerlo reviví el placer que sentí frente a aquella Fauna Fantástica.

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La Fauna de Ricardo Brito.


Cuando vi los trabajos de Ricardo imaginé una fauna galáctica biomorfológica que se aventuraba en un pequeño espacio sostenida por unos relojes cósmicos.

La elaborada forma de amebas pulidas me sugirieron una aproximación organicista a la escultura, pero un organicismo que traspasaba lo terrenal, transgrediendo esa biología que nos conforma y nos mata.

El organicismo de Ricardo es medularmente estético; la forma se retuerce ligeramente y se suaviza en un acabado liso, estratificado en finas capas de maderas preciosas que reverberan en los ocres y los ámbares hablándonos de algo que si bien se formula a partir de una geometría bio-estética amebiana, es profundamente humano.

Así, sentí que cada una de las esculturas-reloj eran distintas pero semejantes, autosemejantes como fractales, diversas, como cualquier especie que habita la tierra; como los hombres y las mujeres: tan semejantes pero tan distintos!


Si la escultura es una de las artes del espacio y el tiempo, con las adorables criaturas de Ricardo ésta da un salto hacia lo multidimensional, todas las dimensiones se encarnan en esas formas que arrancan como tentáculos, pseudópodos, pero se quedan aferradas a la masa principal definiendo direcciones que nunca recorren.

La pequeñez de las piezas las acerca a lo cotidiano, a lo íntimo; son, si se quiere, mascotas del siglo XXI, que consolidan los sentimientos y destapan la imaginación, son abejas sin alas que aletean en un espacio alternativo y como las moscas de Antonio Machado evocan todas las cosas.

Técnicamente perfectas su peso visual es mas tectónico que real. Si aumentáramos la escala de estos objetos de artes serian unos contenedores de sueños perfectos. Ricardo hace arquitectura en pequeño, pero una arquitectura onírica que desborda las limitaciones del espacio físico al comportarse como signo de una clara intelectualidad creativa.

Humberto Eco habla de las diferentes lecturas del texto posmoderno, esas maneras de armar y desarmar los signos y los símbolos que ha devenido en el estructuralismo lingüístico post Leví-Strauss; en esa dirección, las piezas-criaturas de Ricardo demuestran totalmente la polisemia de unos objetos que le dicen cosas diferentes al observador cada vez que se detiene absorto a contemplar esa galaxia mundi, (perdonando el latín apócrifo), que se mueve entre tiras de maderas preciosas montadas con precisión matemática y amorosamente pulidas y barnizadas en un acabado impecable.

Y al final, los relojes (que siempre nos habla de finales) marcando el tiempo con precisión alemana, asumen su rol desde unas cajas primorosas que elevan cada criatura confiriéndole una especial levitación que la despega del plano de tierra y las convierte, a todas juntas, en esa fauna galáctica que flota, habla, llama a que la toquen y estalla en una maravillosa sensación de vida apresada en una forma indescifrable.

Omar Rancier